Los jefes de Gobierno de España y Portugal, Mariano Rajoy y Pedro Passos Coelho, se reúnen este miércoles en una apretada cumbre ibérica, de contenido bilateral y europeo, que incluye, además, una reunión con las patronales de los dos países.
Entre las 10 de la mañana (11 en España) y las cinco de la tarde, cuando terminan los actos oficiales, se celebran en Oporto tres intervenciones de los gobernantes, un encuentro a solas, 15 reuniones sectoriales entre ministros y secretarios de Estado y una reunión del Consejo luso-español de Seguridad y Defensa.
La 25ª Cumbre Ibérica, que recupera el formato de reuniones anuales de alto nivel que Lisboa y Madrid no han celebrado desde enero del 2009, tiene una amplia agenda de temas que van desde la cooperación fronteriza e institucional o la promoción de las inversiones y el comercio bilateral a la crisis en la zona euro.
Mientras Rajoy, Passos Coelho y más de una 12 de ministros celebran las reuniones sectoriales y firman varios documentos conjuntos, las confederaciones empresariales de España y Portugal se reúnen en una conferencia que analizará las relaciones económicas bilaterales y el impacto de la crisis que viven los dos países.
Los jefes del Ejecutivo español y luso clausurarán a primera hora de la tarde la reunión, a la que asisten también delegaciones patronales de las comunidades autónomas españolas fronterizas con Portugal, y recibirán el documento de sus conclusiones en el emblemático edificio de la Bolsa de Oporto.
Los dos gobernantes, cuyos partidos conservadores ganaron las elecciones celebradas el año pasado en sus países, se reunieron ya en enero en Lisboa y acordaron reanudar las cumbres ibéricas, impulsar las relaciones bilaterales y actualizar los proyectos conjuntos, en algunos casos desfasados por la crisis o el tiempo.
En ese encuentro coincidieron en su preocupación por la crisis económica y sus consecuencias en la zona euro y abogaron por medidas comunitarias para afrontar los problemas financieros e impulsar el crecimiento y el empleo.
Este asunto se considera en fuentes oficiales uno de los temas principales de análisis en las reuniones de hoy, aunque los numerosos en encuentros sectoriales están enfocados a asuntos bilaterales.
Los temas más controvertidos de las relaciones hispano-lusas son, en estos momentos, el proyecto de tren de alta velocidad Madrid-Lisboa, abandonado este año por Passos Coelho a causa de la crisis, y los nuevos peajes que ha instaurado Portugal en sus autopistas, muy criticados en las regiones fronterizas.
La cumbre se celebra en la Alfandega (aduana) de Oporto, un histórico edificio de la orilla sur del río Duero que ha albergado otras reuniones de alto nivel europeas e iberoamericanas.
El programa incluye un almuerzo oficial de las comitivas de los dos países en la orilla norte del Duero, en la zona de las bodegas donde se elabora el vino de Oporto, y una cata de ese afamado producto portugués.