El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dedicó su primer discurso en la campaña vasca a atacar las reivindicaciones independentistas de Euskadi y Catalunya, que definió como un «disparate de dimensión colosal». En sintonía con el mensaje que llevan días reiterando los populares vascos, Rajoy presentó a su partido como la garantía de «estabilidad» frente a «aventuras que no conducen a ninguna parte», y aseguró que separarse de España implicaría abandonar la Unión Europea: «Sería quedarse fuera de todo, en la nada». El presidente participó en un acto electoral en el museo San Telmo de San Sebastián, en el que también intervino el candidato a lendakari, Antonio Basagoiti. Previamente, había mantenido un encuentro en la Cámara de Guipúzcoa con un grupo de empresarios, con los que conversó sobre la complicada situación económica que atraviesa España.El líder popular rechazó con contundencia las aspiraciones independentistas del nacionalismo vasco y catalán y señaló que estos planteamientos constituyen «un torpedo contra la línea de flotación del futuro del bienestar de los ciudadanos».
Información publicada en la página 16 de la sección de Política de la edición impresa del día 09 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En su discurso, abundó en la defensa del proyecto comunitario como ejemplo de que el secesionismo «va en dirección contraria» a los avances en la unión política, económica, bancaria y fiscal que se están produciendo en Europa. En la misma línea, expresó que en el mundo actual «se puede ser de casi todo salvo pequeño», y subrayó que España es «el país más viejo de Europa».
FRONTERAS Y CRISIS /Rajoy admitió que Europa y el resto del mundo están mirando a España por su delicada situación económica, las demandas independentistas y las protestas sociales, pero apostilló: «A mí me da igual porque la batalla la vamos a seguir dando».
El presidente del Gobierno aludió también a la crisis y destacó que su prioridad es combatirla. Sin embargo, recurrió de nuevo al debate abierto a raíz de las demandas independentistas para explicar que «el mayor enemigo de la recuperación económica es la inestabilidad política». Además, responsabilizó a los soberanistas de «intentar ir en contra de los tiempos» y de pensar en reimplantar fronteras, cuando en su opinión estas divisiones «tienen los días contados».
Antes de la intervención del jefe de Gobierno tomó la palabra Basagoiti, quien también rechazó con contundencia los planes independentistas que, según defendió, habrían «pactado» el líder del PNV y candidato a lendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente catalán, Artur Mas. Basagoiti insistió en su principal mensaje de campaña y se presentó como la única alternativa válida para impedir que los nacionalistas vascos y EH Bildu acaben «imponiendo» su proyecto separatista.
El candidato popular señaló que su deseo no es «poner patas arriba» a Euskadi y el resto de España para perseguir «una quimera imposible de unos contra otros» y solicitó el voto de todos los vascos que no se sientan independentistas para «no volver al camino» marcado por el ex lendakari Juan José Ibarretxe y el ex dirigente de Batasuna hoy encarcelado Arnaldo Otegi.