Mariano Rajoy quiere pasar de puntillas por el escándalo de Luis Bárcenas, el extesorero del PP que llegó a tener 22 millones en cuentas suizas y presuntamente se benefició de la amnistía fiscal y pagó sobresueldos en dinero negro a miembros del partido. Él está centrado en la recuperación económica, y mira con distancia todo lo referente a este asunto. Si la pasada madrugada señaló que no diría nada hasta que acabe la investigación interna que ha encargado a la sucesora de Bárcenas, Carmen Navarro, este viernes ha evitado responder a una pregunta tan concreta como esta: ¿Se siente responsable de lo que ha ocurrido?
"Hemos tomado una decisión de partido y yo estaré a lo que digan las conclusiones de esa comisión que hemos abierto. Queremos ser transparentes y que no se generen dudas sobre el partido. Nada hay más injusto que la generalización y el no distinguir. La mayor parte de las personas con responsabilidades políticas cumplen con su labor de manera honesta. No voy a aceptar que se generalicen sospechas", ha contestado Rajoy.