El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha aprovechado esta mañana el pleno del Congreso sobre el último Consejo Europeo para plantear un panorama desolador de la economía española y advertir de que, durante 2012, las abultadas cifras de paro --más de cinco millones según la EPA de diciembre-- van a empeorar. Así, pese a confirmar que el próximo viernes el Consejo de Ministros aprobará una nueva reforma laboral "amplia y profunda, a la vez equilibrada y, sobre todo, útil para la consecución de un clima que favorezca la competitividad, la contratación de puestos de trabajo y el empleo estable", Rajoy ha pedido al resto de grupos parlamentarios apoyo a sus medidas y, sobre todo, "tiempo" para poder ver sus resultados prácticos.
Mariano Rajoy, durante su intervención en el pleno sobre el Consejo Europeo, este miércoles. AGUSTÍN CATALÁN
Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy se saludan durante el debate de investidura, el pasado 20 de diciembre.
"Tenemos que contar con el tiempo. No a la hora de actuar, como ya se ha visto, pero sí, irremediablemente, a la hora de cosechar resultados. Mi convicción es que los frutos llegarán si desterramos las improvisaciones, evitamos los bandazos y somos tenaces en la aplicación de medidas, sin desmayar, hasta lograr lo que deseamos. Eso es lo que se ha propuesto este Gobierno, que desea, antes que nada, ser previsible. Para ello espero poder contar con la colaboración de sus señorías", ha dicho.
Para reforzar su mensaje, Rajoy ha enfatizado ante el hemiciclo que su Ejecutivo no puede haber tenido "un punto de partida peor" dados los "excesos y desequilibrios acumulados durante los últimos años" y ha recordado que tanto las previsiones del Fondo Monetario Internacional como las del Banco de España apuntan a que la economía española estará en recesión en el 2012. En lo que concierne a la demanda interna, ha añadido que se mantiene "muy débil" como muestra la caída del 5,8% de las ventas minoristas del último año, mientras que también se prevé caída de la demanda nacional para el vigente ejercicio, en lo que influirá (en el caso de la privada) el paro y el impacto de la última subida de impuestos.
El único factor positivo del que ha hablado el presidente del Gobierno es la evolución del sector exterior, que la logrado reducir el déficit por cuenta corriente y capital en un 23,2 por ciento en los once primeros meses de 2011, un dato que resulta claramente insuficiente para animar la economía si se tiene en cuenta, ha añadido, que la tasa de desempleo en España está en el 22,9 por ciento, siendo más del doble para los más jóvenes. "Por desgracia, estas cifras no van a mejorar en el corto plazo. Es más, durante 2012 empeorarán", ha aseverado.
También ha mencionado con pesimismo la situación actual del sector financiero --cuya reforma se aprobó en el Consejo de Ministros del pasado viernes y ahora empezará el trámite parlamentario--, la morosidad y el endeudamiento global, además de las cifras de déficit acumuladas durante el pasado año. Nada ha señalado Rajoy sobre la posibilidad de pedir a la Unión Europea una moratoria para cumplir los objetivos previstos a este respecto. "Me importa destacar que el compromiso con Europa nos lo impusimos nosotros mismos, que la Unión no nos obliga a nada, que nos obligamos nosotros mismos cuando decidimos formar parte de este club", ha indicado.
Dicho esto, se ha referido específicamente a la reforma que pondrá sobre la mesa el próximo viernes, la laboral, y aunque no quiso desvelar ningún detalle en torno a la misma, sí ha matizado que se van a tener en cuenta algunas acuerdos "parciales" a los que han logrado llegar los agentes sociales durante el periodo de negociación.
"A sindicatos y patronal no les ha sido posible avanzar de forma clara en algunos aspectos del mercado laboral cuya regulación corresponde, por otra parte, a las Cortes o al Gobierno. Me refiero a cuestiones como la intermediación, la contratación, la flexibilidad interna, la formación o la estructura de la negociación colectiva [...]. No obstante, nos han hecho llegar sus acuerdos parciales y las razones de sus desacuerdos, que han enriquecido la elaboración de la reforma en la que el Ejecutivo está trabajando", ha concluido.