Quizá porque durante el mes de agosto no hay actividad política y ello permite elevar el tono sin coste alguno o quizá porqué en Convergència algunos han decidido anticipar un posible choque con el Estado, lo cierto es que si el president Artur Mas pretendía el jueves centrar el debate solo en el pacto fiscal, no parece que lo haya conseguido. El conseller de Interior, Felip Puig, se sumó ayer a los miembros de su partido dispuestos a dibujar ya las hipótesis de trabajo del sector más soberanista si, como es probable, el Gobierno del PP rechaza la demanda del concierto para Catalunya.
En 'conseller' de Interior, Felip Puig, tras una reunión del Consell Executiu, en el Palau de la Generalitat. ALBERT BERTRAN
Información publicada en la página 16 de la sección de Política de la edición impresa del día 11 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Puig recuperó dos amenazas que el propio president había decidido congelar desde hace semanas. La primera, una consulta sobre el pacto fiscal si el Ejecutivo de Mariano Rajoy da un portazo sin negociación alguna. «Una vez haya un no acuerdo entorno al pacto fiscal es evidente que la respuesta puede pasar por la vía de una consulta. El Parlament está trabajando en la ley de consultas populares, hemos ido preparando el escenario», dijo Puig en RAC1.
Como alternativa, en CDC se habla ya abiertamente de que la consulta más probable será un avance electoral. Puig habló con más vehemencia que nunca de otra posibilidad, que el propio Mas sacó a relucir pero que no ha vuelto a dibujar: convocar a los catalanes a no pagar sus impuestos a la Hacienda española. «La ley general tributaria española ya dice que todas las obligaciones fiscales de cualquier ciudadano se pueden depositar en cualquier administración», explicó el conseller.
LA ADHESIÓN / Mientras todo ello llega (o no), ayer el portavoz socialista en el Parlament, Joaquim Nadal, expresó su apoyo al llamamiento que hizo Mas para que la sociedad catalana lleve a cabo muestras de adhesión a la propuesta del pacto fiscal. «Debe ser un llamamiento social e institucional para que la gente haga suya la propuesta y se pueda negociar con fuerza con el Gobierno», afirmó el dirigente socialista en Catalunya Ràdio, pese a que su partido se abstuvo respecto al núcleo de la propuesta aprobada en el Parlament.