El PSOE considera que la ministra de Empleo, Fátima Báñez, no tiene escapatoria. El motivo de su probable caída en desgracia está directamente relacionado con los socialistas, dentro de una historia en la que se mezclan la precaria situación económica del partido y las filtraciones periodísticas. Tras una de ellas está, al parecer, la mano de la dirigente del PP. El 26 de junio, La Razón publicó que el anunciado ERE del PSOE, motivado por la reducción de sus ingresos, la rebaja de las subvenciones anuales y las derrotas electorales, afectaría a más de 180 trabajadores.
Información publicada en la página 22 de la sección de Política de la edición impresa del día 03 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La noticia recogía citas del documento registrado días antes por los socialistas para comunicar la apertura del proceso. Ese tipo de escritos, al incluir información sobre la situación económica de la empresa y datos de sus empleados, tienen carácter confidencial, y la autoridad laboral incumple las leyes si los divulga. Pero lo más sorprendente llegó ayer, cuando El País publicó que la responsable de la filtración era la propia Báñez. Desde su departamento lo desmienten tajantamente, pero el diario tiene una poderosa prueba de que fue la ministra: el documento se envió a La Razón desde su e-mail.
El PSOE llevará el caso a la Agencia Española de Protección de Datos. Tampoco descarta la vía penal, porque considera que puede tratarse de un delito o una falta. Y por último, se plantea hacer preguntas en las sesiones de control y otras iniciativas parlamentarias. «De confirmarse, Báñez debería abandonar inmediatamente el cargo», señaló ayer el secretario de organización de los socialistas, Óscar López. «Creemos que ha sido ella y que hay pruebas», avisaron fuentes de la dirección.