UPD, el partido de Rosa Díez, ha frustrado la aprobación del pacto que habían alcanzado PP y el PSOE, y al que se han sumado también PNV, CiU, IU-ICV y otras fuerzas minoritarias, sobre la gestión del final de ETA. El texto constata que el anuncio de cese definitivo de la violencia por parte de la banda terrorista supone una victoria de la democracia, y en este sentido pide el diálogo con los gobiernos de Euskadi y Navarra, así como con todas las fuerzas políticas para exigir de manera "determinante" la disolución de ETA.
Los responsables del pacto han sido el socialista Ramón Jáuregui, el popular Leopoldo Barreda y el nacionalista vasco Aitor Esteban, quienes han estado en contacto con el ministro del Interior, Jorge Fernández, y el consejero de Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares. El documento supone una vuelta a los acuerdos escritos en materia antiterrorista, como los pactos de Madrid y Ajuria Enea, y es una respuesta, en forma de enmienda, a una moción de UPD que instaba a la ilegalización de Bildu y Amaiur.
"El acuerdo construye un consenso importantísimo cara a esta nueva etapa. Tiene una extraordinacia trascendencia política", ha dicho el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Alfonso Alonso. "Supone una respuesta conjunta y tiene un respaldo casi unánime del arco parlamentario. Estamos satisfechos porque el PP se ha sumado a esta estrategia para un nuevo tiempo", ha añadido su homóloga en las filas socialistas, Soraya Rodríguez.