"No repetir errores del pasado". Con esta consigna, en boca de un alto dirigente del partido, afronta el PSC y, sobre todo, su candidato, Pere Navarro, el examen más duro que tendrá antes de la propia campaña electoral: la elaboración de las listas. No repetir errores significa, para la dirección socialista, que el nuevo grupo sea "plural, pero homogéneo", es decir, disciplinado. El objetivo es evitar que se reproduzca la imagen de división proyectada en la breve legislatura que ayer terminó, con los reiterados episodios de rebeldía de Ernest Maragall y el motín a favor del derecho a decidir como grandes sacudidas finales. Para no asumir riesgos, Navarro apuesta por situar como cabezas de lista a los barones provinciales del PSC: Àngel Ros en Lleida, Juli Fernández en Girona y Josep Fèlix Ballesteros en Tarragona. Navarro planteará hoy la posibilidad de dejar la alcaldía de Terrassa tras el 25-N.
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