EN DIRECTO Sigue el pleno del Parlament de Catalunya
En un intento de imprimir «un cambio de rumbo» al partido, que no acaba de remontar el vuelo pese al desgaste que pueden ejercer los recortes en CiU y el PP, los socialistas catalanes han iniciado el nuevo curso político con una minirrevolución. Joaquim Nadal dejará el cargo de presidente del grupo del PSC en el Parlament y será sustituido por el diputado Xavier Sabaté (Flix, Ribera d'Ebre, 1953). El exconseller de Política Territorial -que se enteró ayer por la mañana de la noticia y se fue de la sede de la calle de Nicaragua antes de que finalizara la reunión de la ejecutiva- pasará a ser vicepresidente segundo de la Mesa en sustitución de Higini Clotas, que presidirá la comisión de asuntos institucionales de la Cámara. Y Miquel Iceta, otro de los históricos, también será relevado como portavoz del grupo parlamentario para dar paso a Jaume Collboni, que ya ejercía de portavoz del partido. El primer secretario, Pere Navarro, ha propuesto a su equipo que Iceta, que presidirá la comisión de asuntos exteriores del Parlament, sea candidato en las elecciones europeas del 2014.
Información publicada en la página 16 de la sección de Política de la edición impresa del día 04 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El líder de los socialistas catalanes justificó los cambios en la necesidad de «hacer una oposición que marque más claramente el perfil» y «que dé batalla». En su opinión, el PSC había ofrecido en esta legislatura todo tipo de propuestas a CiU para afrontar la crisis, pero los nacionalistas las desoyeron y se asociaron con el PPC. Por eso ha llegado el momento de «buscar más la patada en la espinilla», como resumió gráficamente un miembro de la dirección, y de mostrar la cara más de izquierdas de esta fuerza política.
VINCULADOS A UGT / Sabaté, que fue un fugaz conseller de Governació con Pasqual Maragall, milita en la UGT, sindicato al que Collboni está vinculado desde sus años en la universidad. Esto puede entenderse como una prueba del giro social que pretende dar Navarro a su oposición en el Parlament. En una reciente entrevista en EL PERIÓDICO, él mismo ya criticó que había diputados del partido que tenían «demasiada tendencia a estar en el despacho» y les instó a «escuchar más a la gente».
Pero todo en política tiene varias lecturas. Con esta decisión, el primer secretario del PSC logra también un mayor ensamblaje de la cúpula del partido con el grupo parlamentario -Collboni, por ejemplo, será portavoz en ambos frentes- y se blinda con personas afines cara a unas elecciones primarias que podrían celebrarse antes de lo esperado si se cumplen los augurios crecientes de que Artur Mas avanzará los comicios autonómicos. No puede hablarse de relevo generacional porque Sabaté -el único que se enteró de los cambios 24 horas antes- ya participó en el proceso de constitución del PSC, sino de un intento de cerrar filas ante las embestidas internas que puedan darse desde sectores que apoyan a dirigentes como el alcalde de Lleida, Àngel Ros, y el exalcalde de Vilanova i la Geltrú, Joan Ignasi Elena, por citar dos frentes.
MARTÍNEZ-SEMPERE Y BONET / Precisamente, una de las parlamentarias que apoyó a Elena en el último congreso del partido, Laia Bonet, ha visto cómo se reduce su responsabilidad en la Cámara al perder el cargo de portavoz adjunta. Este puesto lo ocuparán Rocío Martínez-Sempere, Montserrat Capdevila y Eva Granados. «Ahora se empieza a ver cuál es el equipo de Navarro», subrayan fuentes del partido. Y también queda claro quién bordea el ostracismo. La llegada de Clotas a la comisión de asuntos institucionales comportará el relevo de la exconsellera de Salut Marina Geli, alineada en el ala catalanista, y la de Iceta a la de asuntos exteriores supondrá la sustición del exconseller de Educació Ernest Maragall, que recibe otro castigo tras haberse saltado la disciplina de voto al posicionarse a favor de la hacienda propia en el pleno del pacto fiscal (y aún le falta una conversación con el secretario de organización, Daniel Fernández, para saber si la sanción se quedará solo en los 300 euros de multa que le impusieron).
En la reunión de ayer, que se alargó tres horas, nadie discutió la renovación. Es más, algunos ya deseaban que se produjera en julio pero se optó por esperar para dar más impulso al nuevo curso político. Incluso Nadal reprimió su descontento -ya ni siquiera podrá estar en las ejecutivas porque no es miembro de la directiva y no será presidente del grupo parlamentario- y, según fuentes del PSC, afirmó que ahora será «más libre» personal y políticamente. También recomendó a los dirigentes que, una vez se ha tomado una decisión, vayan «todos a una». Navarro le agradeció su «labor intensa» y su «gran dedicación» al partido.