Tras múltiples conversaciones, ahora aparcadas por el adelanto electoral en Catalunya, el PSOE ha aceptado lo fundamental en su relación con el PSC en el Congreso de los Diputados: que pese a formar parte del mismo grupo parlamentario, los socialistas catalanes puedan votar distinto a los de Alfredo Pérez Rubalcaba en aquellos temas de especial interés para la autonomía. Habrá que esperar hasta después del 25 de noviembre para dar con la fórmula definitiva, pero fuentes de la dirección del PSOE explicaron ayer que se creará una comisión bilateral, o de enlace entre los dos partidos, para aquellos casos en los que no se haya llegado a un acuerdo sobre el sentido del voto. Será en ese órgano, compuesto por dirigentes de ambas formaciones, donde discutirán a fondo sobre el asunto que les divide y donde llegarán a la solución definitiva. Es decir, los socialistas catalanes deberán pasar un filtro para diferenciarse del PSOE en la Cámara baja, algo que todavía no ha sucedido.
Información publicada en la página 17 de la sección de Política de la edición impresa del día 01 de noviembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
No es exactamente libertad de voto, pero se parece a la propuesta que hizo el PSC en el congreso que aupó a Pere Navarro al liderazgo del partido. «Proponemos la creación de una comisión paritaria de seguimiento para los temas catalanes en el Congreso -señala la resolución que salió de esa cita, celebrada el pasado diciembre-. Los diputados del PSC observarán una disciplina común de acción, voz y voto, salvo en casos excepcionales relativos a temas de especial interés para Catalunya en los que no haya habido acuerdo en la comisión de seguimiento».
UN CRITERIO DEFINIDO / Fuentes de la cúpula del PSC acogieron con sorpresa, pero con agrado, la posición del PSOE en este asunto. La propuesta todavía no ha sido trasladada a los socialistas catalanes, ya que en estos momentos todos los esfuerzos se encuentran volcados en las elecciones. «Pero la idea nos gusta, porque implica la existencia de una relación de bilateralidad», señaló un alto dirigente cercano a Pere Navarro. Un diputado del PSC también alabó la fórmula. «Por un lado, deja claro el procedimiento. Actualmente, cuando hay divergencias sobre un asunto a votar, no sabemos muy bien con quién tratarlas. ¿Con la portavoz parlamentaria, Soraya Rodríguez? ¿Con el secretario general del grupo, Eduardo Madina? ¿O incluso con Rubalcaba? No hay un criterio definido -explicó-. Por otro, nos permite ganar en visibilidad. Las reuniones de esa comisión no tienen por qué ser muy frecuentes, pero suscitarán la atención de los medios. Aun así, siempre se procurará llegar a un acuerdo con el PSOE».
En cualquier caso, esta novedosa relación entre los dos partidos también tiene que ser consultada con los líderes de las federaciones socialistas. Rubalcaba ha iniciado una ronda de contactos con ellos, pero allí se ha hablado de la estrategia a seguir por el partido tras las sonoras derrotas en Galicia y Euskadi, no de esta cuestión. «Se trata de dar oxígeno al PSC sin que eso cause malestar en el resto de territorios, que pueden interpretar que hay privilegios», señalaron en la dirección del PSOE.
Mientras tanto, los socialistas continúan enredándose con el derecho a decidir. Ya no es solo que Rubalcaba no esté de acuerdo con la propuesta del PSC de un referendo sobre la independencia. Es, también, que desde este partido se lanzan mensajes contradictorios. En plenas turbulencias en el PSOE, reapareció Carme Chacón, la alternativa al actual secretario general en el congreso de Sevilla del pasado mes de febrero. Concedió dos entrevistas a sendos diarios y una tercera en Tele 5.
FRANCO Y LOS REFERENDOS / Por un lado, Chacón no descartó presentarse a las futuras primarias para designar al candidato a las generales. «Cuando lleguemos al río, cruzaremos ese puente», dijo en la cadena. Por otro, marcó muchas distancias con la hipotética consulta catalana. «Me niego a que a mí y a mi hijo, de cuatro años, nos obliguen a tener que elegir entre ser españoles o catalanes. Me niego. Y somos una mayoría silenciosa de catalanes los que nos negamos», declaró. También el expresident José Montilla, ahora senador, se desmarcó. «¿Un referendo puede ser antidemocrático? Franco organizaba referendos -apuntó en TV-3-. El referendo es la modalidad preferida de los dictadores».
Y Navarro se vio obligado a defender su contrato con los votantes, donde aparece el derecho a decidir. «Tenemos un programa que aprobamos casi por unanimidad, solo con un voto en contra y con cuatro abstenciones. Por tanto, este es el programa que nosotros presentaremos a las elecciones», señaló en Catalunya Ràdio, sin citar ni a Chacón ni a Montilla, el candidato del PSC.