Con optimismo renovado tras la victoria del socialista François Hollande en Francia, el PSC ha puesto en marcha la maquinaria interna para escoger al próximo candidato a la presidencia de la Generalitat. El primer paso ha sido la elección de los miembros de la comisión que dirigirá el proceso, y que tendrá como primera misión la redacción del reglamento de las primarias.
La posibilidad reconocida por el president, Artur Mas, de un adelanto electoral si el Gobierno central da la espalda al pacto fiscal o interviene las finanzas catalanas ha llevado a los socialistas a ser precavidos y avanzar un proceso que culminará en una votación abierta a la ciudadanía.
La comisión estará integrada por miembros del consejo nacional y de la ejecutiva del partido, además de por expertos independientes. Por parte de la dirección, el líder del PSC, Pere Navarro, ha designado al secretario de organización, Daniel Fernández, y los secretarios sectoriales Joan Ignasi Elena (rival de Navarro por el liderazgo socialista en el último congreso) y Esther Niubó. También participarán el expresidente del PSC Isidre Molas y el exnúmero dos del partido Miquel Iceta, que en la actualidad preside la fundación Rafel Campalans.
Esta comisión tiene seis meses para elaborar el reglamento de las primarias, que, según Navarro, se celebrarán "unos meses antes" de los comicios autonómicos. Aunque el partido trabaja con el calendario ordinario, es decir, con la idea de que las elecciones serán a finales del 2014, Navarro ha asegurado que el proceso se acelerará en caso de un anticipo electoral. Lo que no ha aclarado el líder socialista es si se presentará a las primarias. Su nombre y el del alcalde de Lleida, Àngel Ros, son los que suenan con más fuerza como posibles candidatos.
Las primarias abiertas son un compromiso de Navarro en el congreso socialista del pasado diciembre. El reto de convocar una votación en la que puedan participar, mediante una inscripción previa y una aportación simbólica, todos los catalanes, y no solo los militantes y simpatizantes del PSC, al igual que hicieron los socialistas franceses para escoger a Hollande. Según una resolución aprobada en el reciente cónclave, los precandidatos a las primarias quedarán automáticamente suspendidos de sus funciones orgánicas hasta que finalice el proceso.