La dirección del PSC no ha querido agrandar de entrada la brecha con el sector catalanista del partido y ha evitado sancionar la indisciplina de Ernest Maragall, que desoyó la consigna del grupo parlamentario y apoyó el pacto fiscal del Govern. El secretariado socialista (núcleo duro de PSC) trasladará primero al 'exconseller' su enfado por la ruptura de la disciplina de voto y le instará a "reflexionar" sobre su futuro en el grupo parlamentario, aunque la cúpula no cierra la puerta a tomar medidas disciplinarias.
El portavoz del PSC, Jaume Collboni, ha informado de que el secretario de organización del partido, Daniel Fernández, emplazará a Maragall a "abrir una reflexión profunda y seria sobre su papel como diputado en el grupo parlamentario". Es decir, los socialistas quieren escuchar primero la versión del 'exconseller' antes de ejecutar una sanción disciplinaria, algo que Collboni no ha descartado.
En el pleno de la semana pasada, Maragall respaldó la reclamación de que la Agencia Tributaria de Catalunya sea la única Administración que gestione todos los impuestos que se pagan en la comunidad, cuando la orden de grupo era abstenerse. En el resto de puntos de la resolución, que la dirección del PSC había decidido apoyar, el 'exconseller' no apretó ningún botón.
Maragall, la voz más díscola del ala catalanista del partido, ya avisó en enero pasado de sus intenciones. En un artículo, previno a Navarro de que, en caso de no coincidir con su criterio, se reservaba la posibilidad de votar por su cuenta. Amenaza que cumplió en abril, al apoyar una moción de ICV contra la instalación de Eurovegas en Catalunya, cuando la orden de grupo era no respaldar el texto. La cúpula del PSC zanjó aquel episodio con 120 euros de multa, pero, en esta ocasión, desobedeció no solo la posición oficial de la ejecutiva, sino también una resolución del consejo nacional aprobada por unanimidad..