Una vez embarcado en el derecho a decidir y enarbolando la consulta, el PSC no quiere avalar la estrategia de Artur Mas, ni por los objetivos, ni por los mecanismos del proceso. El programa electoral socialista, que mañana votará el consejo nacional del partido, incluye la propuesta de un referendo «para que los catalanes decidan libremente» sobre su futuro, pero en una consulta a la escocesa, es decir, pactada entre gobiernos y con una pregunta «clara» y una respuesta «inequívoca». Sin subterfugios ni circunloquios.
El presidente de la Cambra de Comerç, Miquel Valls, Navarro y la alcaldesa de L'Hospitalet, Núria Marín. JOAN CORTADELLAS
Información publicada en la página 18 de la sección de Política de la edición impresa del día 27 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Pese a los sarpullidos que pueda generar en el PSOE, el PSC pone por escrito en su programa los principios inspiradores del acuerdo entre los gobiernos británico y escocés, reclamando a los ejecutivos central y catalán que sigan el ejemplo. Con su reivindicación de una pregunta «clara», los socialistas quieren dejar claro que no aceptarán ambigüedades, justo cuando Mas ha puesto sobre la mesa una posible pregunta («¿Desea usted que Catalunya sea un nuevo Estado de la Unión Europea?») considerada «tramposa» por algunos partidos, como el PPC, porque disimula su cariz independentista.
El partido de Pere Navarro defiende, además, que la pregunta «pueda responderse de forma inequívoca, aceptando o rechazando el proyecto sometido a consulta», con lo que descarta la posibilidad de incorporar una respuesta que pueda interpretarse como una tercera vía, entre el sí y el no. De hecho, el candidato socialista planteó días atrás un referendo sobre el modelo de Estado federal previo al de la independencia.
NO REABRIR HERIDAS / Pendiente de ser ratificado por el consejo nacional, la dirección del PSC ha optado por que el programa electoral se ciña a la resolución sobre el derecho a decidir que impulsó en el Parlament, pese a que Navarro dejó abierta la posibilidad de incluir postulados del manifiesto del ala catalanista, que vindicaba un Estado propio. «Hemos evitado reabrir heridas», reconocen en la cúpula socialista, que también recuerda que el texto parlamentario tuvo el aval de diputados del sector catalanista, como Joaquim Nadal, Marina Geli y Montserrat Tura.