Desde las 10.30 horas de esta mañana, cientos de ciudadanos anónimos y de representantes de la política y la cultura protagonizan un desfile constante ante la capilla ardiente de Santiago Carrillo, instalada en el auditorio Marcelino Camacho de la sede de Comisiones Obreras (CCOO) en Madrid. Todos ellos han querido dar el último adiós al histórico dirigente del PCE, fallecido ayer a los 97 años, y expresar sus condolencias a la familia. Hacia el mediodía, la cola de ciudadanos, algunos con banderas republicanas, daba la vuelta al edificio del sindicato.
A todos ellos les ha recibido el féretro abierto de Carrillo, presidido por dos grandes fotografías del histórico político comunista. En una de ellas se podía leer: "El capitalismo puede llegar a destruir la especie humana". Junto al féretro, la viuda y los tres hijos de Carrillo, que no se han separado ni un momento del ataúd.
Dirigentes del PSOE, PP, IU, CiU y UPD así como los líderes de los sindicatos CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez respectivamente, se han acercado a dar el último adiós a Carrillo y han destacado la talla política del veterano dirigente y su papel fundamental en la transición. También han acudido el expresidente del Gobierno Felipe González y representantes del Ejecutivo de Mariano Rajoy, como la ministra de Empleo, Fátima Báñez o la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Esta ha destacado que "el siglo XX en España tiene muchas sombras y alguna luz. Una de esas luces fue la transición y Santiago Carrillo fue uno de los muchos hombres que aportó esa luz".
Los primeros en llegar han sido Alfonso Guerra y Adolfo Suárez Illana. El veterano dirigente del PSOE ha subrayado que "antes iban a la política los mejores" y ha opinado que "ahora no ocurre igual". El hijo del expresidente Adolfo Suárez ha destacado que venía en representación de su padre para "agradecer a Carrillo y a su familia su papel en la transición". En su opinión, el papel del fallecido en la transición "legitima el proceso democrático desde la izquierda". "Todos los demócratas, con independencia de sus discrepancias políticas, le debemos mucho", ha añadido.
Entre los rostros conocidos se ha podido ver a los cantantes Ana Belén y Víctor Manuel. Otros artistas, como Joaquín Sabina, han preferido enviar coronas de flores.
La capilla ardiente permanecerá abierta hasta las 21.30 horas. Los restos mortales del histórico dirigente comunista serán incinerados el jueves en el cementerio de La Almudena, según ha informado su familia, que tiene la intención de llevar luego sus cenizas a la costa asturiana de Gijón, su ciudad natal, para esparcirlas en el mar, como era su deseo.
Amigos y personalidades políticas acudieron ayer al domicilio familiar a expresar sus condolencias a la familia, así como los reyes Juan Carlos y Sofía, que le definieron como "una persona fundamental en la transición".