DECLARACIONES DESDE CHINA

El alcalde de Barcelona se rebela contra los recortes

Xavier Trias dice que las decisiones de Madrid son "poco meditadas"

Sábado, 14 de julio - 14:32h.

“Alucinado”. Así se quedó el alcalde Xavier Trias al enterarse desde China del recorte doble que se le venía encima por decisión del Gobierno: un 30% menos de concejales y un sustancial tijeretazo a su sueldo, que pasaría de los 110.000 euros anuales de la actualidad a unos 69.000. Más allá de la evidente repercusión de las medidas impulsadas desde Madrid sobre los ayuntamientos, el alcalde de Barcelona arremetió contra las formas. Está cansado de enterarse por la prensa de los males de los que han de morir consistorios importantes como el suyo, sin consulta ni razonamiento previo.

“En la actualidad tenemos 41 concejales, y estamos gobernando (CiU) con 14, lo que hace que algunos tengan que dirigir distritos y áreas muy importantes”, argumentó señalando al primer teniente de alcalde Antoni Vives, que le acompaña en la nutrida delegación barcelonesa que recorre ciudades chinas en busca de inversión extranjera para Barcelona. Pasar a 29 ediles, que en la actual coyuntura le supondría estar gobernando con solo 10, resultaría casi imposible, apuntó. “No entiendo cómo gestionar un ayuntamiento como el de Barcelona así”, ya que “los distritos no son pequeños ni fáciles”, prosiguió. La reducción podría funcionar tal vez en pequeños municipios, pero no en la capital catalana, insistió, recién llegado a Hong Kong.

CULPA AL GOBIERNO CENTRAL

El cabreo del alcalde apuntó directo a Madrid: “No sé por qué piensan en reducir el número de diputados y solo piensan en los ayuntamientos”. En su opinión la situación es “muy grave” y las decisiones se están tomando “de cara a la galería y poco meditadas”.

Su malestar estaba rematado por el supuesto recorte de sueldo que se le avecina. Formalmente (a falta de conocer las comisiones o dietas que completen los salarios de otros alcaldes) es el que más cobra de España, y el que afrontará un mayor hachazo, al pasar a 69.000 euros al año. “Soy el que más cobro y haré lo que me digan, pero es un disparate”, dijo. Y puntualizó que ya ha sufrido ajustes y “según que límites no tienen lógica”. Como que el alcalde de Barcelona gane menos que el responsable de Adif o del Banco de España, citó como ejemplos. “Es un error, no se puede menospreciar a los cargos públicos”.