LA RECONSTRUCCIÓN DEL PROGRESISMO

Hacia la Syriza catalana

Sectores de la izquierda mantienen contactos para articular una plataforma política y social alternativa a CiU

La dirección del PSC marca distancias y la de ERC lo acoge con frialdad

Sábado, 7 de julio - 00:00h.

La izquierda catalana peca de envidia. El éxito del socialismo francés, el auge de las opciones ecologistas en Holanda y Dinamarca y el formidable experimento de Syriza en Grecia contrasta con las dificultades de las marcas progresistas catalanas de articular una alternativa a la hegemonía de CiU. El proceso de reconstrucción no es sencillo. Cada vez hay más sectores convencidos de que, dado el estado catatónico del PSC, la izquierda solo podrá competir con el nacionalismo conservador a partir de la unidad. Pero ese proyecto deberá sortear la alargada sombra del tripartito y su tormentoso desenlace. Para aprender de los errores, los actores implicados han empezado a moverse en la más absoluta discreción.

Dirigentes de ICV-EUiA (como su propio líder, Joan Herrera), sectores del PSC (caso del recién nacido Avancem, de Joan Ignasi Elena) y representantes de la antigua cúpula de ERC (como su exsecretario general, Joan Ridao) han mantenido contactos en privado para compartir reflexiones y comprobar si el terreno está o no fértil para comenzar a sembrar la semilla de una plataforma que vaya más allá de una coalición de partidos. Esta sería la condición indispensable: no basta con una suma de fuerzas políticas, sino que hay que implicar a sindicatos y colectivos sociales.

La premisa sería construir un diagnóstico compartido y un relato común, aquello de lo que careció y acabó minando al tripartito. Más allá de las conversaciones en privado, ICV y EUiA, por separado, han trasladado ya el debate a la opinión pública. Lo hizo en primer lugar EUiA, cuyo nuevo líder, Joan Josep Nuet, confiesa su devoción por la fórmula de Syriza: «El nexo de unión debe ser el rechazo a los recortes y la movilización social». La dirección de ICV, en cambio, considera que «el capítulo de Syriza ya se ha cerrado» y es necesario «construir algo nuevo, acorde con la realidad de Catalunya, y no una mera copia».

Fuentes ecosocialistas explican que Herrera mantiene desde hace tiempo una intensa agenda de encuentros para sondear a personalidades de sectores políticos, sociales, culturales y académicos. ICV celebra este fin de semana su escuela de verano, en la que Herrera subrayará que la izquierda requiere un «acompañamiento social», un cojín que sustente un «nuevo paradigma social y nacional», que entrelace la defensa del Estado del bienestar con un derecho a decidir sin complejos.

El vector soberanista es el que hace que la dirección del PSC, con Pere Navarro al frente, observe este proceso a cierta distancia, aunque el llamado sector catalanista del partido y Avancem hallan puntos en común. Por ejemplo, dirigentes como Àngel Ros y Montserrat Tura y el exconseller Antoni Castells han advertido en los últimos días de que el «sueño» del federalismo es está ya en «vía muerta». Y a pesar de ese acento soberanista, la cúpula de ERC es muy refractaria a sumarse a la embrionaria plataforma.

Juntos otra vez

En una imagen inédita desde la caída del tripartito, los cuatro líderes de la izquierda catalana coincidieron ayer en un acto público, la clausura de la Universitat Progressista d'Estiu de Catalunya. Sus respectivos discursos -esquivaron el debate entre ellos- dejaron patente que aún queda mucho camino por recorrer en busca de la unidad.