VIAJE OFICIAL DEL 'PRESIDENT'

Siembra en tierra abonada

La visita de Mas a Marruecos finaliza con buenas expectativas de negocio pero sin concreciones

El crecimiento del país y los bajos sueldos atraen a las empresas catalanas

Viernes, 2 de marzo - 00:00h.

Como platos se le quedaron los ojos a Artur Mas y los líderes empresariales catalanes cuando el ministro de Economía de Marruecos les dijo el miércoles que su Gobierno cuenta con 15.000 millones de euros para infraestructuras públicas y les ofreció participar en el pastel. En un momento en el que la economía y las finanzas públicas catalanas viven en la asfixia más absoluta, Marruecos apareció para los 200 empresarios que han viajado con el president como un auténtico maná, una tierra prometida.

Eso sí, con peajes como la corrupción. Uno de los empresarios de la delegación catalana explicó en privado que el porcentaje de la mordida alcanza el 7% y aseguró que no le resultaba tan extraño porque, según confesó, diez años atrás pagó un 3% en Catalunya.Conscientes de esta imagen, los dirigentes empresariales marroquís aprovecharon ayer un foro de debate para abordar la corrupción. La hay en todas partes, alegaron a puerta cerrada. «No somos una república bananera», aseguraron.

A cambio del peaje, la opción es conseguir el dinero que en Catalunya no fluye y pagar sueldos cuatro veces más bajos que en Europa. En este sentido, el president fue explícito en la inauguración del foro empresarial. «Marruecos tiene dinero y proyectos y nosotros, ahora, no». Respecto a Francia, el tradicional aliado de los marroquís, añadió: «Trabajamos tan bien como ellos... y más barato». Un comentario que provocó sonrisas entre el auditorio.

El rey y el Barça

Las tácticas para captar inversión marroquí son diversas y pasan en primer lugar, admiten los representantes de las firmas catalanas, por encontrar a un familiar más o menos directo del rey Mohamed VI para abrir las puertas clave del país y conseguir contratos. Otra palanca menos oficial pero que ayuda, según apuntan en la Generalitat, es ofrecer a los empresarios marroquís un asiento de palco en el Camp Nou. El Barça es objeto de devoción. Mas ha hablado de fútbol en más de un discurso. Por cierto, que quienes conocen los códigos internos subrayan que el trato dispensado al Govern ha sido el propio de las visitas de Estado. Pero ha faltado la guinda: la recepción del rey.

Los frutos del viaje están por ver. Empresarios y Govern alegan que se trata de ir sembrando. Y a ello se ha dedicado el president con ahínco, en un maratón de contactos y visitas a empresas ya implantadas como la téxtil Relats, en Tánger.

Todo ello, en un país que, como se evidencia en el zoco de Casablanca, a escasos metros del lujoso hotel Hyatt donde se celebró el encuentro empresarial, se cuece la pobreza, con más del 40% de analfabetismo y una democratización todavía pendiente. Eso sí, con dinero y crecimiento.