Mas pondrá "muy difícil" al Estado anular el referendo

El 'president' asegura que, si finalmente no se puede realizar la consulta, será "por cuestiones estrictamente políticas"

Un moment de l'entrevista de Mas al Punt Avui TV

Un moment de l'entrevista de Mas al Punt Avui TV / periodico

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha admitido este martes que pondrá "muy difícil" al Gobierno central poder anular la convocatoria formal de consulta prevista para el 9 de noviembre en Catalunya.

Lo ha dicho en una entrevista de 'El Punt Avui TV', que ha ofrecido este programa inaugural para iniciar sus emisiones coincidiendo con la vigilia de la festividad de Sant Jordi, en la que ha garantizado que convocará la consulta.

"La convocaré de tal manera que al Estado español le cueste mucho no solo recurrirla", sino también anularla, ha afirmado, y no ha revelado cómo lo hará pero ha considerado que la única manera que el Gobierno central le ha dejado es mediante una ley de consultas catalana, que está tramitando el ParlamentParlament.

Mas ha pedido centrarse en este próximo paso, para dejar constancia así de que si finalmente no se puede realizar la consulta, será "por cuestiones estrictamente políticas" y por la falta de voluntad del Gobierno central de respetar el sentido mayoritario y pacífico de los catalanes, ha afirmado.

Acuerdos "frustrados"

Preguntado sobre la posibilidad de una tercera vía, ha asegurado que confía poco en que pueda llegar a buen puerto porque depende de que PP y PSOE se pongan de acuerdo, al considerar que esto es lo que ha intentando el catalanismo en los últimos 100 años --él mismo en el 2006, cuando pactó el Estatut que posteriormente recortó el Tribunal Constitucional-- pero todos los intentos de acuerdo siempre han acabado en "una frustración".

"La tercera vía quedó borrada y no se ven ni las huellas", ha asegurado sobre la sentencia del Estatut, por lo que ha pedido concreción para poder valorar una nueva posibilidad, que en cualquier caso no ve realista porque le parecen maniobras de distracción.

En este sentido, ha insistido en que el Gobierno central no solo impide la consulta, sino que tampoco genera una propuesta de encaje de Catalunya en España: "Es evidente que en este momento no existe el canal de diálogo que debería haber".

Por ello ha defendido que, aunque el presidente español, Mariano Rajoy, ofrece diálogo, lo hace desde una "cierta trampa" que obliga a olvidar la voluntad mayoritaria de los catalanes, algo que no es posible porque éstos se han ganado su derecho a decidir a lo largo de la historia, mientras que la posición de la Generalitat es la del diálogo sin condiciones, incluso sobre la pregunta y la fecha de la consulta.