Suprimir las delegaciones de la Generalitat en el exterior, acabar con las “subvenciones identitarias” y seguir adelgazando la Administración. La presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, ha recuperado estos tres caballos de batalla de los populares para reclamarle al 'president' Artur Mas que los lleve a cabo si quiere cumplir con el objetivo de déficit. Como ejemplo, la líder popular ha esgrimido que las 'embajadas' “cuestan 32 millones de euros” y que el Govern “recaudará este año 30 millones con la aplicación del euro por receta”. Si se eliminaran esos organismos en el extranjero, ha razonado, no sería necesario mantener la norma farmacéutica.
Camacho ha recordado a Mas que “no es presidente de un Estado, el presidente de una comunidad autónoma”, por lo que le ha pedido lealtad con el Gobierno central para “salir todos juntos” de la crisis. No le ha gustado a la dirigente conservadora que el jefe del Ejecutivo catalán culpe al Gabinete de Mariano Rajoy de los últimos recortes. “Usted solo cumple con los acuerdos a los que se comprometió en el debate de investidura para cumplir con el déficit y reducir la deuda. No fue una obligación de Rajoy”, le ha recriminado.
La presidenta de los populares catalanes también ha respondido a las acusaciones de Mas sobre la centrifugación del gasto que él atribuye al Gobierno central. "Ustedes centrifugan el gasto hacia los ayuntamientos catalanes", le ha contestado, para después insistirle en que elimine las "subvenciones identitarias", que según sus cuentas cuestan 600 millones de euros anuales a la Generalitat.
Pero no todo han sido reproches al Ejecutivo de CiU. Es cierto que Camacho se ha lamentado de que los nacionalistas han incumplido gran parte del acuerdo con el PPC para que este se abstuviera en la votación de los presupuestos. Sin embargo, eso no ha evitado que la presidenta popular haya vuelto a tenderle la mano al 'president' para llegar a acuerdos en el futuro. Incluso en la negociación sobre el pacto fiscal y, también, sobre las cuentas de la Generalitat para el 2013, según ha parecido traslucir del discurso de la dirigente conservadora. "La mejor alianza que se ha podido hacer ha sido con el PPC", ha defendido Camacho.