La campaña electoral vasca comenzó anoche marcada por tres cuestiones: las reclamaciones soberanistas, que por primera vez se sitúan a rebufo de Catalunya; la crisis económica, que cada vez golpea con más dureza a Euskadi y amenaza con atenazar al Gobierno que salga de las urnas, y el final del terrorismo, ligado al regreso de la izquierda aberzale al Parlamento. Y es que la principal novedad es que se trata de las primeras elecciones sin la amenaza etarra.
Información publicada en la página 19 de la sección de Política de la edición impresa del día 05 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los mensajes de inicio de campaña giraron en torno a estos debates. Así, el candidato del PNV, Iñigo Urkullu, propuso «un acuerdo abierto e integrador» para lograr la incorporación al ordenamiento jurídico del derecho a decidir. En un acto celebrado en la sede central de su partido, reclamó «altura de miras» al resto de fuerzas para que no pongan «vallas» a la libre expresión de los ciudadanos. Urkullu adelantó que su intención es lograr una propuesta consensuada, que será llevada al Parlamento de Vitoria, y de la que surgirá una iniciativa «que será consultada a la sociedad vasca en el 2015». Sin embargo, no aclaró si convocaría un referendo aunque no contara con la aprobación de Madrid.
Las pretensiones nacionalistas fueron criticadas por el candidato del PP, Antonio Basagoiti, quien afirmó que la «deriva independentista que ha empezado a hacerse visible por Catalunya» marcará la campaña vasca. En una conferencia en el foro Nueva Economía, en Madrid, a la que asistió el presidente Mariano Rajoy, Basagoiti señaló que si Urkullu pudiera, «seguiría el camino que su hermano Artur Mas ha elegido para Catalunya».
EL MURO / Por su parte, el candidato socialista, Patxi López, presentó a su partido como «muro de contención de los planes independentistas». En una visita al parque tecnológico de San Sebastián, se pronunció a favor de «la no exclusión y los derechos para todos» frente a la «marginación» que impulsa Bildu y la «agenda oculta» del PNV, a quien acusó de preparar recortes sociales en sintonía con los gobiernos del PP y CiU.
Los candidatos de EH Bildu iniciaron la campaña con la presentación de un «contrato ético» en el que se comprometen a trabajar de forma «honesta, leal y transparente», así como a recortar los sueldos de los miembros del Gobierno vasco y los diputados del Parlamento.