Como ya pusieron de manifiesto las elecciones andaluzas del pasado 25 de marzo y el éxito de las manifestaciones durante la huelga general del 29-M, los recortes, las subidas de impuestos y la reforma laboral no le han salido gratis a Mariano Rajoy. El PP ha perdido cuatro puntos en estimación de voto, según el barómetro del centro de investigaciones sociológicas (CIS) publicado este martes. Los populares cuentan en estos momentos con un respaldo del 40,6%, frente a 44,6% que obtuvieron en las elecciones generales.
El último barómetro con estimación de voto del CIS, publicado el pasado febrero, ya reflejaba que los conservadores habían perdido apoyo, en concreto dos puntos, un descrédito que se ha doblado en solo tres meses debido a que en este tiempo Rajoy ha llevado a cabo las medidas más impopulares, como el mayor recorte al Estado del bienestar de la democracia, que algunas comunidades autonónomas están poniendo en cuestión, y la aprobación --echando mano de su mayoría absoluta-- de unos presupuestos muy restrictivos. Asimismo el Gobierno ha aprobado medidas impopulares como la amnistía fiscal, el copago farmacéutico, la retirada de la targeta sanitaria a los inmigrantes irregulares o la reforma laboral.
Por contra, los socialistas, según el barómetro, son los grandes beneficiados del desgaste gubernamental al obtener una estimación de voto del 29,6%, 1,6 puntos por encima de la encuesta de enero, pero solo un punto más que el 20-N. Así, los socialistas han acordado distancias con el PP, pese a que los conservadores todavía aventajan por 11 puntos a la formación que lidera Alfredo Pérez Rubalcaba.
La encuesta del CIS muestra también que Izquierda Unida no deja de ganar adeptos, al aumentar 0,7 puntos respecto a noviembre (hasta el 8,6%), mientras que UPD pierde 0,6 puntos, hasta el 5,1%. CiU, por su parte, se recupera un poco respecto al resultado obtenido en enero y sube cuatro décimas, hasta el 3,8%, aún por debajo del 4,1% que la federación obtuvo en las urnas el pasado noviembre.
Como en anteriores barómetros, todos los líderes políticos suspenden, si bien Alfredo Pérez Rubalcaba saca un 4,11, frente al 3,8 del presidente del Gobierno. La líder más valorada sigue siendo Rosa Díez, con un 4,47.
En cuanto a los ministros, si en el examen de enero, cuando el Gobierno apenas daba sus primeros pasos, tres ministros aprobaban, ahora no lo hace ninguno. A la cabeza siguen estando el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaria, y la ministra de Fomento, Ana Pastor, si bien todos ellos se quedan entre el 4,5 y el 4.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, encargado de defender los presupuestos y exhibir la mano dura con las comunidades autónomas para que cumplan con los objetivos de déficit, ha caído de la cuarta posición (con un 4,8), al séptimo lugar, con un 3,7.
El muestreo del centro demoscópico se elaboró con entrevistas personales entre el 9 y el 17 de abril, después por tanto de la huelga general del 29 de marzo y de jornadas negras en las bolsas con la prima de riesgo por las nubes.