El vicepresidente del Parlamento Europeo y eurodiputado del PP, Alejo Vidal-Quadras, ha vuelto este miércoles a la carga. "La ofensiva separatista (catalana) no tiene nada de pacífica ni de democrática", ha manifestado Vidal-Quadras en una carta a todos los eurodiputados, asesores y grupos parlamentarios de la Eurocámara.
En su misiva, el dirigente conservador se reafirma en sus comentarios sobre la intervención de la Guardia Civil en Catalunya y acusa a los independentistas de llevar a cabo un "ataque contra el orden constitucional" en un "ejercicio muy peligroso de ingratitud, insolidaridad e irresponsabilidad, impropio de dirigentes políticos con un mínimo sentido de la mesura".
A juicio de Vidal-Quadras, la ola independentista "no es pacífica porque liquida el pacto de la transición de 1978" y no es democrático "porque prescinde de la voluntad del pueblo español en su conjunto".
La carta de Vidal-Quadras ha coincidido con la respuesta del presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, a las más de 40.000 quejas recibidas en la Eurocámara por las declaraciones del dirigente popular instando a la Guardia Civil a intervenir en Catalunya. En un comunicado, Schulz ha descartado sancionar al vicepresidente de la Eurocámara. A su juicio, son los votantes los que deben juzgar estas declaraciones.
El socialista alemán ha considerado que no le corresponde a él "juzgar el contendido de las declaraciones realizadas por un miembro (de la Eurocámara) ni adoptar medidas disciplinarias".
"El señor Vidal-Quadras no hizo estas declaraciones en calidad de vicepresidente del Parlamento Europeo. Sus palabras reflejan una opinión personal expresada en un contexto político nacional", ha resaltado el presidente de la Eurocámara. "Corresponde a los votantes de Catalunya juzgar estas declaraciones", ha indicado.
Schulz enmarcó su decisión en el "principio de libertad de expresión" y en el respeto del "derecho de todos los ciudadanos de la UE a manifestarse pacíficamente".
Los eurodiputados de CiU, ERC e ICV reclamaron este viernes a Schulz que le desautorizase por sus declaraciones, y el eurodiputado de CiU Salvador Sedó (UDC) envió una carta al presidente del grupo popular europeo para solicitarle una reunión y expresarle su "profunda preocupación".