ANTONIO M. YAGÜE / Madrid
Juan Antonio Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal. JOSE LUIS ROCA
Los obispos españoles han aprobado por fin la esperada declaración sobre la crisis económica, tras la celebracion de la Comisión Permante de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en la que aprovechan para mostrar su "preocupación" a propuestas independentistas. En el texto, se oponen a propuestas como la de Catalunya, aunque no la citan expresamente, que consideran que "se encaminan hacia la desintegración unillateral de la unidad de esa antigua nación que es España".
El portavoz de la CEE, Juan Antonio Martínez Camino, calificó estas actuaciones unilaterales de "moralmente inaceptables" en momentos en los que debe prevalecer el bien común y se debe conjugar "el bien de la unidad y el de la rica diversidad de los pueblos de España".
La excusa
La declaración también condena, en clara referencia al adelanto electoral anunciado por el 'president' Artur Mas, el aprovechamiento del "malestar social y político" y del "descontento o el sufrimiento de muchos como excusa para la promoción de intereses económicos y políticos en beneficio propio".
Martínez Camino ha explicado que este pronunciamiento episcopal, similar al realizado en el 2006 ante al planteamiento del llamado plan Ibarretxe, ha contado con 17 votos a favor y cuatro abstenciones. Precisamente son cuatro los prelados que forman parte de la comisión permanente. No obstante, Martínez Camino ha defendido que el voto es secreto y ha subrayado que "ni uno solo se ha opuesto a que se publicase la nota".