Por primera vez desde que empezó este viaje, 180 kilómetros atrás, dejamos la N-230 -la carretera de la frontera -y avanzamos por vías comarcales aragonesas en dirección al mar. El agua del canal de Aragón y Catalunya riega vastas extensiones agrícolas y ganaderas. El sistema de riego por aspersores rotatorios ofrece desde el aire un paisaje alucinante de campos circulares. Muchas de estas fincas proveen de carne a empresas catalanas como el Grup Guissona. Aquí la tierra da sus buenos dineros. No hay ni un centímetro de terreno sin amo; de hecho, a veces sucede que dos amos reclaman el mismo suelo.
Recorrido por la frontera de Catalunya con Aragón. J. CARBÓ/ M. GONZÁLEZ
Los campos de maíz maduro de Inocenci Santolaria levantan sus tallos cerca de la zona del canal de la Clamor de Almacelles, que limita Aragón y Catalunya. Santolaria engorda terneros y cultiva 53 hectáreas, la mitad de las cuales están en el lado aragonés, en el municipio de El Torricó, y el resto en el lado catalán, en el municipio de Almacelles. El empresario mantiene con este último consistorio un litigio por la propiedad de una parte de las tierras.
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