Pese a la debacle de sus homólogos en ambas comunidades, las elecciones vascas y gallegas han tenido un aspecto positivo para el PSC porque ha encontrado elementos de estímulo cara al titánico envite del 25 de noviembre y un nuevo filón contra CiU y Artur Mas. Los socialistas catalanes se resisten a aceptar la tesis de que la desmovilización de los votantes de izquierdas en Galicia, uno de los factores que ha lastrado al PSG, pueda repetirse en Catalunya, ya que los comicios del domingo pasado carecían del tinte plebiscitario que sí tendrán las elecciones catalanas. Una distinción que las huestes de Pere Navarro creen que les favorece para lograr su propósito de despertar a indecisos y abstencionistas y, al menos, amortiguar la caída.
Los dirigentes socialistas Daniel Fernández, Pere Navarro, Antonio Balmón y Núria Parlon, ayer, en la reunión de la ejecutiva del PSC. FRANCESC CASALS
Información publicada en la página 18 de la sección de Política de la edición impresa del día 24 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La clave está, según debatió ayer la ejecutiva del partido, en acentuar las apelaciones a valores como el diálogo, el pacto, el sentido común y la sensatez -el lema de precampaña es La alternativa sensata-, etiquetas que venden mucho más hoy que el federalismo. «Tenemos que explicar contenidos más que conceptos porque el federalismo tiene muy mala prensa», razona un dirigente. Eso no significa que Navarro vaya a desistir en la defensa de una reforma constitucional en un sentido federal, pero reforzando la idea del entendimiento frente a la ruptura y de la moderación frente al radicalismo.
De hecho, el candidato está invocando últimamente la figura del president Josep Tarradellas, subrayando que, más allá de su afiliación política, supo apostar por el pragmatismo en un contexto mucho más complejo que el actual. Pero Tarradellas no es el único pactista que Navarro utilizó ayer para arremeter contra CiU. También se valió de Jordi Pujol y su famoso peix al cove, vinculándolo con las elecciones en Euskadi: «Si la CiU de Pujol se podía asemejar al PNV, la CiU de Mas se parece más a Bildu por su máxima radicalidad».
USO PARTIDISTA / El líder del PSC elevó su tono habitual contra el president y deploró que use de forma «partidista» a algunos sectores. Censuraba así el llamamiento de Mas a los empresarios a no obstaculizar el proceso soberanista y el acto de apoyo a las selecciones catalanas con los presidentes de Barça y Espanyol. Navarro prefirió reivindicar otra imagen deportiva: la de los futbolistas Xavi Hernández e Iker Casillas, que este viernes recogerán el premio Príncipe de Asturias de los Deportes.