El Comité de Liberación de Ceuta y Melilla y las islas vecinas ha asegurado este domingo que cinco de sus activistas alcanzaron el islote español de Perejil, situado a 200 metros de la costa marroquí, e izaron dos banderas de Marruecos. Sin embargo, el Ministerio de Defensa no ha confirmado la acción y el de Interior ha informado de que la Guardia Civil, tras un reconocimiento desde el mar, no ha avistado a nadie en el islote.
Un marroquí pasea por un acantilado con el islote de Perejil al fondo, en julio del 2002. JUAN MANUEL PRATS
La ocupación de la isla ha sido anunciada a la agencia Efe por el vicepresidente de este comité, Said Chramti, que ha apuntado que los cinco activistas llegaron al enclave a nado a las 15.14 hora local con provisiones necesarias para aguantar 15 días.
En un principio, la Guardia Civil ha hecho este domingo por la tarde un primer reconocimiento desde el mar del islote de Perejil, y "no ha avistado a nadie", según han informado fuentes del Ministerio del Interior, en tanto que un portavoz de Defensa ha señalado que este ministerio "no puede confirmar ni desmentir" la ocupación.
Posteriormente, sin embargo, agentes de la Guardia Civil --del servicio marítimo-- han desembarcado en el islote, donde han comprobado que el enclave está deshabitado y no hay indicios de que nadie haya accedido a él.
Efectivos de la Gendarmería marroquí han vigilado durante toda la tarde con prismáticos desde la costa y a bordo de una patrullera el islote, junto a otra embarcación de la Guardia Civil. A última hora de la tarde, la patrullera de la Guardia Civil ha impedido que un yate de pequeña eslora se aproximara a la isla.
Uno de los gendarmes marroquíes que vigilaban el islote desde la costa ha comentado a la agencia Efe que, por la orografía de este enclave, si algún activista permaneciese en la isla tendría que ser visible y añadió que, por otra parte, el objetivo de una acción de este tipo tendría que ser facilitar la visibilidad de sus reivindicaciones.
El islote de Perejil, de 1,5 kilómetros cuadrados, es español desde 1668, y en el 2002 un grupo de gendarmes marroquís lo invadió provocando uno de los mayores conflictos diplomáticos entre Marruecos y España, y que el Gobierno de José María Aznar --con Mariano Rajoy como vicepresidente-- zanjó seis días después con una acción militar que acabó con la izada de la bandera de España después de un acuerdo auspiciado por EEUU.
El suceso de este domingo se produce después de que el pasado 29 de agosto un grupo de cuatro nacionalistas marroquíes enviados por el mismo comité tratasen de "ocupar" el Peñón de Vélez de la Gomera, también de soberanía española y situado frente a las costas marroquís, pero fracasaron al ser desalojados por miembros de los Regulares que resguardan el lugar.
Chramti calificó lo ocurrido en el Peñón de Vélez de la Gomera de "pura diversión" y señaló que en dos semanas se organizará una marcha en distintos puntos del país para "pedir a España que abandonen lo que nos pertenece".
Por otro lado, el pasado 4 de septiembre Marruecos y España se vieron envueltos en otra delicada situación cuando un grupo de subsaharianos alcanzó la Isla de Tierra, un islote español situado en el archipiélago de Alhucemas frente a las costas marroquís.