El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, justificó ayer el último hachazo del Gobierno advirtiendo de que «si no sube la recaudación estará en riesgo el pago las nóminas y es lo que está ocurriendo en las comunidades autónomas y en las corporaciones locales». Durante su intervención en la sesión de control al Gobierno añadió: «los funcionarios lo saben y están dispuestos a sacar a España adelante».
Información publicada en la página 4 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 19 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
De momento, muchos funcionarios lo que están dispuestos a hacer es a seguir saliendo a la calle para manifestarse contra unos recortes que les afectan directamente. Dentro del hemiciclo, Montoro aseguró, hasta en dos ocasiones, que «no hay dinero». Y después, dirigiéndose a la bancada socialista, reclamó a la oposición que ayude al Gobierno a explicar «sensatamente» que la única fórmula viable para poder seguir pagando los salarios de los empleados públicos es la subida de los impuestos, para así aumentar la recaudación y recuperar la liquidez.
A pesar de sus ruegos, el ministro encontró poca receptividad en las filas socialistas. La portavoz en administraciones públicas del PSOE, la catalana Meritxell Batet, le reprochó que «ningún país crece y genera confianza degradando a los servidores públicos, como ustedes hacen» y añadió que «los funcionarios no son el problema».
EL PRECEDENTE CATALÁN / Las palabras de Montoro tuvieron un efecto devastador en los mercados puesto que la prima de riesgo se situó en 576 puntos. La reflexión formulada por el ministro de Hacienda es muy similar a la que, en febrero del año pasado, expresó en Catalunya, el secretario general de Convergència, Oriol Pujol, quien alertó de que la situación financiera de la Generalitat era «tan dramática» que «prácticamente no se pueden pagar las nóminas» de los funcionarios. Entonces se desató tal tormenta política que obligó al propio president, Artur Mas, a salir al paso y asegurar en público que todos los empleados de la Administración catalana cobrarían.
Además de Montoro, en la misma sesión de ayer, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, justificó los recortes en material laboral con una frase que provocó revuelo en la bancada de la oposición: «Hacemos ajustes con sensibilidad, no recortes brutales y podemos mirar a los parados a la cara», dijo, tras remontarse a 1992 para asegurar que el mayor recorte en materia laboral lo realizó un Gobierno de Felipe González.
LA BATALLA AUTONÓMICA / Por otra parte, el ministro de Hacienda, ya en los pasillos, evitó confirmar si se ha iniciado la ronda de reuniones -algunas por videoconferencia-, con al menos ocho comunidades, entre ellas Catalunya, que según la previsión del Gobierno central, van camino de incumplir este año el objetivo de reducción del déficit del 1,5% marcado por el Estado. «Estamos haciendo un poco de todo», se limitó a afirmar Montoro ante la insistencia de los periodistas. El ministro tampoco quiso concretar qué autonomías corren el riesgo de ser intervenidas por el Estado «para no perjudicarlas todavía más».