El presidente de la Generalitat, Artur Mas, se ha definido este jueves como un "mero instrumento para que Catalunya" pueda realizar el proceso hacia la independencia "con la máxima eficacia posible". De este modo, en una entrevista en 8TV, el 'president' ha querido desmentir la imagen de líder mesiánico y salvador que le han atribuido desde algunos partidos y medios de comunicación. "Si no tuviera el apoyo de la mayoría de la sociedad, no haría lo que estoy haciendo", ha añadido
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en el Consell de Govern del pasado martes. JOAN CORTADELLAS
Mas ha reiterado también que durante la entrevista que mantuvo con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el pasado 20 de septiembre en la Moncloa, no planteó un ultimátum. "El encuentro fue cordial y correcto, pero la negativa al pacto fiscal fue rotunda", ha explicado. El líder de CiU ha situado este "portazo" por la proximidad de las elecciones gallegas. Ahora, ha añadido, una vez concluido este proceso electoral, "ha pasado a hablar de diálogo".
Sobre las virulentas reacciones en el resto de España sobre el debate soberanista catalán, entre ellas la del expresidente José María Aznar, Mas ha asegurado que "todas van en una única dirección, que es asustarnos" y persiguen la ruptura entre Catalunya y España. "Pero no estoy asustado", ha subrayado. Como ejemplo ha puesto las pensiones, que la líder del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, aseguró que corrían peligro si Catalunya se independizaba. "La utilización de las pensiones es inmoral", ha añadido.
Respecto al proceso que seguirá a las elecciones del próximo 25 de noviembre, el 'president' ha explicado que tras constituir al Govern, se sentará con el resto de partidos para "acordar la manera de actuar a partir de aquel momento". Su acción de gobierno irá dirigida a celebrar un referendo de autodeterminación, pero si España no lo consiente, optará por una consulta "dentro del marco de la legalidad catalana". Si esta última también es vetada, ha añadido Mas, solicitará el amparo a las instituciones europeas y a los organismos internacionales.
"En Europa han de ver que hemos agotado todas las vías en España, haciendo valer la fuerza de la democracia. No tenermos que ir deprisa, tenemos que hacerlo bien", ha asegurado.
Sobre las dificultades económicas de la Generalitat, Mas comparó la situación con una "economía de guerra". "En este momento, el Govern no tiene ningún tipo de facilidad para gestionar las finanzas", ha explicado.