el consejo nacional del PSC se reúne hoy con un punto clave en el orden del día: la negociación del pacto fiscal. En las últimas horas, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el primer secretario socialista, Pere Navarro, han hablado por teléfono para intentar acercar posiciones, aunque, según fuentes conocedoras de las conversaciones, de momento no ha habido avances. Mas y Navarro charlaron el jueves y también ayer, pero, a las puertas del debate del miércoles que deberá dar vía libre a una propuesta definitiva, todavía hay importantes desacuerdos.
Pere Navarro, en la rueda de prensa posterior a la segunda cumbre sobre el pacto fiscal, el 12 de julio. JOAN PUIG
Información publicada en la página 21 de la sección de Política de la edición impresa del día 21 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Fuentes socialistas interpretan que la decisión de Esquerra de salvar a Mas de comparecer por el caso Palau va ligada al interés de CiU y ERC de pactar los puntos fundamentales del modelo de financiación. Navarro, junto a su número dos, Antonio Balmón, reunió el jueves a su núcleo duro en el Parlament para pedirles que intenten apurar al máximo las posibilidades de acuerdo con el Govern. Y, según el PSC, tras sus conversaciones con distintos dirigentes nacionalistas, la conclusión a la que ha llegado es que CiU mantiene su intención de que el pacto fiscal sea equiparable al concierto vasco y navarro, y que la cuota de solidaridad con el resto de comunidades autónomas sea la mínima.
LAS PETICIONES / Con el objetivo de intentar sumar el máximo de apoyos a su causa, el Govern se reunió el jueves primero con Esquerra y después con Iniciativa para saber hasta dónde están dispuestos a apoyar el documento que Mas entregó a los partidos en la cumbre del 12 de julio. Los republicanos avalan la propuesta del Ejecutivo, aunque insisten en que hay que asegurarse que la llave de la caja se queda en la Generalitat. Por su parte, el líder de ICV-EUiA, Joan Herrera, reclamó al portavoz, Francesc Homs, la modificación de tres puntos y pide la inclusión de una cláusula que garantice que no se reducirá la presión fiscal.
Iniciativa, igual que los socialistas, subraya que el Govern no puede limitarse a reclamar una «adhesión» a su propuesta y le reclama que, en los pocos días que quedan hasta la celebración del pleno, facilite el acuerdo con la oposición.
Mientras, el PPC evidenció ayer su malestar con el Ejecutivo de Mas, agravado por el «macarra» (después rectificado) que Homs dedicó al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. «Estos insultos no son el mejor camino para negociar el pacto fiscal. Yo me he jugado mucho por este pacto, mi propio partido sabe que he ido más allá de lo que podríamos ir, con una abstención, ¿y en la última semana hacen esta escalada de enfrentamientos?», se preguntó, retóricamente, Alicia Sánchez-Camacho.