El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha lamentado este miércoles que el Gobierno de Mariano Rajoy "no reconozca las deudas con Catalunya", en referencia a los pagos pendientes de la disposición adicional tercera del Estatut, mientras sí se aumentan las partidas para otros menesteres. "Para el Museo del Prado hay más dinero que el año pasado. Para hacer el AVE a Galicia hay dinero, pero para Catalunya no"”, ha espetado el dirigente nacionalista en el pleno del Parlament.
El president también ha aprovechado para exigirle a la presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez- Camacho, que "no presente los anticipos (del Gobierno central) como una dádiva", en referencia a los 1.753 millones que ha adelantado Rajoy a la Generalitat. "Ese es dinero de los catalanes, que se administra en Madrid, pero que es dinero de los catalanes", le ha recriminado ante los aplausos de sus compañeros de partido.
Empleando un tono contundente ante la líder conservadora, Mas ha defendido que el Govern actúa con más "responsabilidad" ante los recortes que el Gobierno central y ha manifestado que está efectuado "más ajustes" y "con más liderazgo y coraje" que el Gabinete de Mariano Rajoy, a quien ha acusado de "señalar con el dedo" a las comunidades autónomas y culparlas de todos los problemas de España mientras el Estado "se sacude las culpas".
El president ha querido evidenciar de esta forma que se ha iniciado un cambio de rumbo respecto de sus relaciones con el PP. "Se está rompiendo el guión normal", ha asegurado. Y lo ha justificado recordando que mientras el PPC permitió con su abstención que las cuentas de la Generalitat salieran adelante, CiU ha presentado una enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado.
Mas, que ha expresado su deseo de no convocar elecciones anticipadas (algo que puso sobre la mesa en el caso de que el Estado decidiera intervenir Catalunya) se ha encontrado con la mano tendida de la izquierda para "hacer piña" ante los "ataques" que puedan llegar desde el Gobierno central. Tanto el PSC como ERC e ICV-EUiA se han ofrecido al Govern a plantar cara de forma conjunta.