El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha elevado este miércoles otro grado el tono contra el Gobierno del PP, al que ha acusado de "deslealtad total" con las autonomías por centrifugar la deuda y el déficit que impone la UE, y obligar con ello a las comunidades a ejecutar nuevos recortes. Dirigiéndose a la líder del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, Mas ha instado al resto de autonomías, la mayoría gobernadas por los populares, a "plantarse" frente al hachazo del Ejecutivo central, al igual que han hecho Andalucía y Euskadi, gobernadas por los socialistas.
En la sesión de control en el Parlament, el 'president' ha recordado a Camacho, visiblemente molesto, que mientras CiU ha avalado la mayor parte de las medidas "duras" que ha tomado Rajoy desde que llegó a la Moncloa, el PP corresponde a estos gestos con una "profunda deslealtad institucional". "Las comunidades autónomas generamos el 35% del gasto, pero ahora se nos pide que asumamos el 64% del ajuste. Y el Estado, que genera el 52% del gasto, solo se aplica el 31% del recorte. Eso es un acto de deslealtad total", ha argumentado Mas, avisando de que esta dinámica forzará al Ejecutivo catalán a seguir pasando la tijera.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en la sesión del Parlament de este miércoles. JULIO CARBÓ
La reprimenda de Mas llega después de que el portavoz del CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, diese por rota la colaboración de la federación nacionalista con el Gobierno de Rajoy. El presidente catalán, que gobierna sin mayoría absoluta, no ha ido tan lejos con Camacho, pero sí ha desdeñado las amenazas de la líder popular, quien ha exigido a CiU que acabe con el "doble lenguaje" y devuelva a Rajoy el apoyo que el PPC ha dado hasta ahora al Ejecutivo catalán. De hecho, Camacho ha ofrecido a Mas diálogo para garantizar que la anunciada liberalización de horarios comerciales respetará las competencias de la Generalitat.
Aunque ha dicho no renunciar a su estrategia de 'geometría variable' de pactos, Mas se ha mostrado frío con las ofertas de colaboración que, una vez más, le han puesto sobre la mesa el PSC y ERC. El jefe del grupo socialista, Joaquim Nadal, le ha propuesto un "gran acuerdo de país", sobre la base de una rectificación de las políticas de austeridad.
Más claro en su ofrecimiento ha sido el presidente del grupo de ERC, Joan Puigcercós, al plantearle un "pacto nacional" entre nacionalistas y republicanos que empiece por la aprobación, la próxima semana, de un pacto fiscal en la línea del concierto económico.