El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha alertado esta mañana de que la Generalitat tendrá que pagar en el 2012 2.000 millones anuales de euros en concepto de intereses de su deuda, más del doble de lo que pagó en el 2010, unos 950 millones, y casi un 50% más que este año, en el que la cifra asciende a 1.400 millones.
Artur Mas, durante su intervención en un desayuno-coloquio organizado por Nueva Economía Fórum, este lunes, en Barcelona. Jordi Bedmar | EFE
En una conferencia en el Fórum Europa-Tribuna Catalunya, Mas ha subrayado que no hay alternativa a los recortes del gasto establecidos por su Ejecutivo y, sin citarlos, ha pedido al PSC y a ERC ayuda para aprobar los presupuestos de la Generaliat para el 2012. El nacionalista ha recordado las críticas dirigidas a su pacto con el PPC para que las cuentas para el 2011 salgan adelante, y ha invitado a socialistas y republicanos a que, aunque no han participado del acuerdo sobre los de este año, permitan la viabilidad de los presupuestos para el año que viene aunque sea con la abstención.
Mas ha asegurado que se siente respaldado por la ciudadanía en su política de ajuste y que esta será una anécdota dentro de unos años pero que no lo sería que se pusieran en riesgo las políticas de bienestar social si no se frena el gasto.
Mas ha empezado su conferencia advirtiendo de que no entraría en si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, debe adelantar las elecciones legislativas previstas para la primavera del 2012. Sin embargo, ha marcado unos criterios que considera decisivos: Zapatero, ha dicho, debe convocar elecciones anticipadas si no es capaz de lograr que se aprueben los presupuestos del Estado para el 2012 y si no consigue emprender las reformas necesarias para reactivar la economía.
Mas precisó que aunque CiU pide ayuda al resto de fuerzas para aprobar las cuentas de la Generalitat no apoyará las del Ejecutivo de Zapatero porque este no ha asumido políticas de austeriodad cuando convenía.