El líder de CiU, Artur Mas, ha sacado su propia conclusión sobre el cónclave socialista del pasado fin de semana. Y esta no es otra que con Rubalcaba al frente, el PSOE abrazará abiertamente el discurso centralista. No solo eso, sino que Mas teme que PP y PSOE compartan discurso y acción en lo que a la unidad de España se refiere. Se encargó de poner voz a este pronóstico el número dos convergente, Oriol Pujol, expresando la preocupación por que la nueva dirección socialista acabe encontrando «puntos de encuentro» con el PP.
Información publicada en la página 17 de la sección de Política de la edición impresa del día 07 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Mas dejó caer en la reunión de la ejecutiva convergente que a su juicio Rubalcaba es más sólido que Chacón como líder del PSOE. Pero más allá de ello, no halló más conclusiones positivas. Al contrario, el riesgo para CiU es que el modelo de Estado del nuevo secretario general del PSOE haga que Rajoy tienda más puentes con los socialistas que con la federación nacionalista.
En clave más táctica, ayer los convergentes admitían que les hubiera sido más beneficiosa una victoria de Chacón al frente del PSOE para subrayar las contradicciones entre su discurso y el punto de vista de las voces más catalanistas del PSC. Con todo, Mas se preguntó si a la vista de que la apuesta del socialismo catalán no ha triunfado, ahora sí se decidirán a dar el paso en favor de una mayor autonomía respecto al PSOE. Es más, en lo que pareció una reedición de la operación casa gran del catalanisme, Oriol Pujol aprovechó la situación interna socialista para proponer a los catalanistas del PSC que se sientan «huérfanos» de liderazgo, que se acerquen a CDC.