Aunque el pacto fiscal cuente con el sustento total de una mayoría parlamentaria (CiU, ICV-EUiA y ERC), como el Govern recordaba constantemente a PSC y PPC para desdeñar su peso político, Artur Mas es consciente de que estos apoyos no impresionarán precisamente a Mariano Rajoy, y que sería recomendable visibilizar que los socialistas, a pesar de sus matices, están en el mismo frente. Por eso, después de la primera foto de la comisión de seguimiento de la negociación del nuevo modelo, el Ejecutivo viró su estrategia y apostó por el tono conciliador. El PSC será «tremendamente bienvenido» a la siguiente reunión, en palabras del portavoz gubernamental, Francesc Homs, si acepta defender la literalidad de la resolución aprobada, aunque no la comparta en su totalidad. Pero el líder socialista, Pere Navarro, no se movió de su posición y desacreditó, por «pobre y triste», la cita celebrada en el Palau de la Generalitat.
Junqueras, Puigcercós, Mas, Laporta, Espadaler, Turull, Homs y Miralles, miembros de la comisión del pacto fiscal, ayer en el Palau de la Generalitat. ALBERT BERTRAN
Información publicada en la página 21 de la sección de Política de la edición impresa del día 08 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La conveniencia de incorporar a los socialistas fue objeto de debate en la reunión, que presidió Mas. El secretario general de ICV, Joan Herrera, e, incluso, el diputado no adscrito Joan Laporta se mostraron favorables a buscar la fórmula que permita hacer partícipe del proceso negociador y de la estrategia catalana al partido de Pere Navarro, apartado de la comisión de seguimiento porque se abstuvo en la votación de la Hacienda propia catalana.
Entonces, Homs aprovechó la dura carta que el jueves envió el líder del PSC al jefe parlamentario de CiU, Oriol Pujol, para acusar a los socialistas de autoexcluirse de la comisión. En la misiva, Navarro rechazaba mantener reuniones bilaterales al margen de los encuentros oficiales, el «sucedáneo de colaboración» que, a su juicio, le ofrecía la federación nacionalista. El portavoz no dejó de subrayar que la propia resolución del pacto fiscal condiciona la participación en la comisión al «pleno apoyo» a la propuesta de financiación, pero añadió que el Govern continuará intentando «seducir» al PSC a pesar de los «portazos».
De momento, los socialistas solo aceptan colaborar con el Ejecutivo a través de los cauces oficiales, es decir, de la comisión de seguimiento, y avisan de que, sin su apoyo, el frente catalán pierde mucha fuerza. «CiU prefiere ir a Madrid con un coche de tres ruedas, que tendrá que recorrer un camino ciertamente más difícil que si fuéramos con un coche de cuatro ruedas», metaforizó la portavoz adjunta del PSC en el Parlament, Rocío Martínez-Sampere.
SIN CALENDARIO / Si bien la ruta parece definida, el vehículo arranca sin que el piloto tenga calculado el tiempo del viaje. Mas evitó ante sus interlocutores acotar los plazos de la negociación, algo que le pidió explícitamente ERC. Homs advirtió de que la Generalitat no esperará eternamente una respuesta del Gobierno central y que el diálogo debe empezar a dar frutos «en los próximos meses». El grupo de trabajo se reunirá una vez al mes y Mas se comprometió a informar personalmente a sus miembros de su reunión del día 20 con Rajoy en la Moncloa.
En paralelo, el Govern movilizará a sus delegaciones en el exterior para difundir «en las ciudades de referencia de Europa» el mensaje de que Catalunya necesita urgentemente un modelo de financiación propio, y que la reivindicación no es solo política, sino de toda la sociedad. La comisión acordó también celebrar una cumbre para analizar las condiciones del rescate de Catalunya y el desigual reparto del ajuste que impone el Estado a las autonomías.