Después de un relevo más traumático de lo esperado, la nueva dirección del grupo parlamentario del PSC ya tiene rematado todo su organigrama para encarar un periodo de sesiones en que se ha marcado el objetivo de acentuar el perfil de su oposición al Govern. Y para conseguirlo, los socialistas catalanes han decidido entrar en el cuerpo a cuerpo y apostar por un marcaje directo y férreo a los 'consellers'. Los nuevos portavoces de las comisiones tienen el encargo de convertirse en la "contravoz" de los miembros del Ejecutivo cuya labor les corresponda vigilar, así como plantear con celeridad propuestas alternativas que demuestren que existe una alternativa a las políticas de CiU. En definitiva, deberán funcionar como una especie de Govern en la sombra, una estrategia que Artur Mas ya empleó cuando gobernaba el tripartito. De las 11 áreas principales, 10 quedarán en manos de mujeres.
>> Lea la información completa del cambio de estrategia del PSC en el Parlament en e-Periódico.