La vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha dejado claro que los inmigrantes en situación irregular van a seguir recibiendo asistencia sanitaria a partir de septiembre pese a no tener tarjeta sanitaria, pero advierte de que "tendrán que buscar los mecanismos necesarios para el reintegro y reembolso de los gastos ocasionados" salvo que las comunidades decidan sufragar dicha atención.
Soraya Sáenz de Santamaria, vicepresidenta del Gobierno, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros celebrado hoy en la Moncloa. JOSÉ LUIS ROCA
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros la vicepresidenta ha querido "poner algunos puntos en claro" en un tema en el que, a su juicio, hay cierta "confusión de conceptos". Sáenz de Santamaría ha explicado que España actúa "en la línea de lo que se hace en el resto de países de la Unión Europea" cuando se atiende a alguien que no tiene tarjeta sanitaria, que es "pedir que se abone la cobertura sanitaria recibida".
"Cuando van a otro país, España paga por ustedes", ha aseverado la vicepresidenta, apuntando que "o pagan sus estados de origen a través de los convenios bilaterales o de los sistemas de compensación de la Unión Europea, o pagan los propios extranjeros, a los que se pasa ese coste, o bien las comunidades pueden, en su ámbito de competencias, decidir como van a sufragar esta atención sanitaria".
En este sentido, la número dos del Gobierno ha precisado que las comunidades pueden decidir si costearles esta asistencia pero no a darles una tarjeta sanitaria y, por tanto, "a exportar los derechos que ésta le confiere". "No tener derecho a la tarjeta sanitaria no quiere decir que no lo tengan a la asistencia sanitaria, sino que no lo tienen utilizando una tarjeta que les confiere derechos para uno mismo y para sus familiares", ha precisado.