La mayor parte de los exaltos cargos del Gobierno socialista que cobran algún sueldo, incluido el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, han renunciado a la indemnización por cesantía --es decir, a la prestación que cobran al dejar el cargo-- a la que hasta ahora tenían derecho, según han confirmado fuentes de la dirección del PSOE.
El decreto, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado día 13, eliminó la posibilidad de que los altos cargos compatibilizaran durante un máximo de dos años el cobro de esta indemnización con cualquier otra percepción pública o privada, y estableció por ley que los afectados eligieran entre una y otra.
La norma, que entra en vigor este miércoles, afecta a cerca de un centenar de exaltos cargos, siempre y cuando tengan otra fuente de ingresos, ya sea pública o privada.
Fue una medida acordada con el PSOE, que además ha dado una instrucción a sus diputados, a través de una carta enviada por la dirección del grupo socialista --con el apoyo de la Ejecutiva-- para que renuncien a la indemnización. Se trata de que cobren el sueldo como parlamentarios, que es la tarea que desempeñan actualmente, han remarcado las fuentes.
Así, la portavoz parlamentaria socialista, Soraya Rodríguez, envió la semana pasada una misiva a los diputados socialistas que cobraban desde enero esa cesantía instándoles a renunciar a la misma, cuya cuantía oscila entre los 70.000 y los 80.000 euros anuales. El ministro de Hacienda Cristóbal Montoro (PP) también ha remitido una misiva a los posibles afectados con un cuestionario en el que se les emplaza a decantarse por una u otra opción antes de este miércoles, que es cuando entra en vigor la medida.
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, es el único que ya renunció en su día, cuando abandonó el Gobierno hace algo más de un año, a percibir la indemnización por cesantía. Pero alrededor de una veintena de exministros de Zapatero y varios de sus exsecretarios de Estado --que sí la recibían y que son diputados-- han confirmado su renuncia a la misma, entre ellos Manuel Chaves, José Blanco, Francisco Caamaño, Carme Chacón, Trinidad Jiménez, Leire Pajín, Antonio Camacho o Soraya Rodríguez.
El caso de la exvicepresidenta económica, Elena Salgado, y de la extitular de Cultura, Ángeles González-Sinde, es distinto, ya que ninguna de ellas es afiliada al PSOE. González-Sinde ya ha avanzado que no renunciará a la indemnización, pero es de prever que Salgado sí lo haga, teniendo en cuenta que el sueldo que recibe como consejera de la filial chilena de Endesa es superior, aunque no se ha podido confirmar este extremo.
Además, la incompatibilidad de sueldos rige también para los que hayan ejercido como presidentes del Congreso y del Senado, así como para los expresidentes y exconsejeros de los organismos reguladores, como es el caso de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien ha estado al frente del Banco de España hasta hace unas semanas.
Hasta ahora, los altos cargos, al cesar, tenían derecho a cobrar el 80% del salario que percibían durante el mismo tiempo que hubieran estado al frente de esa responsabilidad, con un tope máximo de dos años.