Los tres cabecillas de la trama Gürtel, Francisco Correa, Pablo Crespo, y Álvaro Pérez, el Bigotes, se negaron ayer a declarar ante el juez Pablo Ruz en la causa en la que se investiga el pago de comisiones por los actos organizados durante la visita del Papa a Valencia en el 2006. Los tres alegaron que el proceso está contaminado por la condena del primer instructor de esta causa, Baltasar Garzón, por haber autorizado escuchas en este proceso.
Información publicada en la página 23 de la sección de Política de la edición impresa del día 08 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Correa fue trasladado a la Audiencia Nacional en ambulancia por la claustrofobia que padece. El jefe de la trama permanece en prisión al no haber depositado la fianza de 600.000 euros que se le impuso. Crespo declaró a la salida que no sabe «qué es Gürtel» y Pérez pidió a los periodistas que no le acosaran porque no está «en edad para correr». Por su parte, el empresario Óscar Fragio admitió ante el juez que pagó una comisión de 88.000 euros a Crespo para encargarse de la sonorización de la visita papal.