El secretismo de la dirección del PSC en torno a la elaboración del reglamento que regirá el proceso de primarias que designará al candidato a la Generalitat está despertando recelos entre las bases del partido. El reglamento tiene que estar listo el 1 de octubre para que lo apruebe la ejecutiva, pero los puntos esenciales del documento todavía no se han concretado. Tampoco la plataforma Ara Primàries, que reclama un proceso totalmente abierto, a doble vuelta y sin censos previos, ha obtenido respuesta oficial de la cúpula a su propuesta de reglamento, lo que ha despertado una doble inquietud: que la dirección tenga la tentación de tutelar el proceso y que la más que posible convocatoria de elecciones anticipadas pille a un PSC en horas bajas sin los deberes hechos.
Información publicada en la página 19 de la sección de Política de la edición impresa del día 15 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El objetivo de este colectivo, integrado por una docena de militantes jóvenes del sector catalanista y capitaneado por la diputada en el Parlament Laia Bonet, es que el debate alrededor de las primarias se active de manera inmediata y que así el partido tenga tiempo suficiente para promocionarlas entre la ciudadanía, fomentar la participación y recuperar el músculo perdido. Su propuesta, avanzada por EL PERIÓDICO el pasado agosto, incluye, por ejemplo, que la votación se abra a todos los ciudadanos mayores de 17 años, que se celebren a dos vueltas si el vencedor de la primera no logra el 50% de los votos y que se fije un número de avales que facilite la presentación de varias candidaturas.
De la concreción del reglamento depende, básicamente, que algunos dirigentes que han sonado como posibles candidatos decidan dar el paso. Es el caso de la exconsellera Montserrat Tura, quien, junto con el primer secretario, Pere Navarro, y el alcalde de Lleida, Àngel Ros, que ya ha confirmado su intención de concurrir, aparecen en todas las quinielas. Ros comparte la idea de Ara Primàries de un proceso sin límites a la participación y a doble vuelta.
Esta última es, sin duda, la incógnita más importante a despejar. La cúpula esgrime que votar dos veces aumentaría el riesgo de división, generaría fatiga electoral y dispararía los gastos. Ara Primàries sostiene, en cambio, que la doble vuelta igualaría las opciones de todos los candidatos, reforzaría la legitimidad del ganador, generaría un mayor tirón mediático y daría más ingresos, ya que parece decidido que el partido pedirá un euro a cada votante. «Más cara es la irrelevancia política», remacha la plataforma, que recuerda que Navarro concurrió al congreso del PSC con un compromiso de primarias a doble vuelta.
LÍMITES A LA PARTICIPACIÓN / Al no poder usar el censo electoral, la dirección se planteó exigir a los votantes un registro previo para evitar votos duplicados o que militantes de otros partidos puedan influir negativamente en el proceso. Desde las bases avisan de que este mecanismo es una barrera a la participación en un contexto de desafección política y proponen un sistema informático interconectado que contraste los votos.
En cuanto a los avales requeridos, tanto la cúpula como Ara Primàries comparten que el mínimo no puede ser un veto para ningún candidato. El colectivo de Bonet propone 500 firmas de afiliados, 25 de cargos institucionales o 25 de cargos orgánicos. Más difícil ve la plataforma que le sea aceptada su idea de celebrar una convención para aprobar el reglamento -Navarro quiere que sea el consejo nacional el que lo ratifique- y que sea una junta electoral, y no la dirección, la que supervise el desarrollo de las primarias.
La cúpula socialista está molesta con los impulsores de Ara Primàries por haber exteriorizado un debate que pretendían zanjar internamente, y así se lo hicieron saber en la reunión de la ejecutiva del pasado 3 de septiembre. Los promotores responden que unas primarias sirven, precisamente, para generar debate.