MARGARITA BATALLAS / Madrid
El juicio que el Tribunal Supremo celebra contra Baltasar Garzón por haber investigado los crímenes del franquismo quedará este miércoles visto para sentencia una vez concluya la prueba documental, que ha empezado este martes. Los últimos testigos de este proceso han explicado esta mañana que se han visto forzados a acudir a los tribunales argentinos para buscar justicia ante la falta de respuesta de los jueces españoles. Así lo ha señalado Emilio Silva, que preside la asociación para la recuperación de la memoria histórica.
Tras la declaración de los últimos testigos ha comenzado la prueba documental. El letrado de Garzón, Gonzalo Martínez Fresneda, ha presentado un CD con múltiples documentos que acreditan que tribunales internacionales como el de La Haya han reclamado, por ejemplo, el certificado del fallecimiento de Muamar Gadafi, a pesar de que la foto del cadáver del dictador libio fue difundida por todos los medios de comunicación.
De este modo, intenta responder al pseudosindicato ultraderechista Manos Limpias, que se ha mofado de que Garzón reclamara el certificado de defunción de Francisco Franco cuando se declaró competente para investigar estos hechos. Otros documentos y sentencias judiciales aportados por la defensa prueban que los delitos de desapariciones forzadas no prescriben, por lo que la decisión del togado de la Audiencia de investigar los crímenes del franquismo es defendible jurídicamente.
Los jueces han escuchado la decisión de Garzón de archivar la querella presentada en 1998 contra el exlíder comunista Santiago Carrillo por los sucesos de Paracuellos (Madrid). El magistrado desestimó la denuncia al considerar que estos actos no eran constitutivos de un delito de genocidio. La lectura de estos papeles había sido reclamada por Manos Limpias para intentar acreditar que Garzón actuó contra los crímenes de la dictadura por cuestiones ideológicas.
El defensor del letrado, Martínez Fresneda, ha recordado que el instructor de este caso en el alto tribunal, Luciano Varela, ordenó al sindicato ultraderechista eliminar esta referencia de su escrito de acusación.
Gran ovación
El tribunal también ha escuchado el contenido del voto particular suscrito por tres jueces de la Audiencia Nacional que apoyaron la investigación de Garzón contra los crímenes del franquismo frente a la opinión mayoritaria del pleno de la sala penal de la Audiencia Nacional, que cerró esta investigación en el 2008.
Como sucede cada día de la vista, Garzón ha sido recibido a su llegada al tribunal con una sonora ovación. Sin embargo, unos minutos antes se ha producido un conato de incidente entre la docena de víctimas del franquismo, todos ellos de avanzada edad, y la policía, que les ha obligado a desplazarse a unos 100 metros de la puerta lateral del Tribunal Supremo donde se colocan cada día para mostrar su apoyo al togado.