El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha ordenado este domingo el ingreso en prisión de los dos chechenos detenidos esta semana en una operación contra el terrorismo islamista por los delitos de pertenencia a Al Qaeda y de tenencia de explosivos. El mamagistrado revela que los arrestados tenían "vínculos" con otros individuos "previamente investigados" por sus relaciones con organizaciones terroristas. Además un testigo protegido en Estados Unidos ha identificado a uno de ellos como la persona que participó en el 2010 en actividades terroristas en Pakistán y Afganistán.
Asimismo, Ruz sostiene que en la casa del tercer detenido, el turco Cengiz Yalcin, que ingresó el viernes en prisión , se ha localizado un artefacto de carácter explosivo y varias fotografías y vídeos que "pudiera racionalmente sugerir la preparación de algún tipo de acción de carácter terrorista".
Los chechenos han ocultado su verdadera identidad hasta que han comparecido en el juzgado después de que las autoridades rusas les hayan identificado como Eldar Magomedov, alias Ahmad Avar y Muslim Dost, y Muhammed Ankari, alias Muhammad Adamov. El juez sostiene que ninguno de los dos ha ofrecido explicaciones "lógicas y racionales" de sus viajes por Europa y de los motivos de su estancia en España, a donde llegaron entre los meses de abril y mayo tras costearles el viaje Yalcin.
Asimismo, la policía ha desmontado su coartada de que habían viajado a nuestro país para conseguir asilo político, ya que "no han realizado ninguna gestión" en este sentido, según consta en el auto de prisión.
En la investigación de esta causa participan los servicios policiales de España, Francia, Gibraltar, Rusia y Estados Unidos. Además, este domingo ha declarado ante el juez un testigo que ha apuntalado las acusaciones contra los chechenos.
Esta decisión se ha conocido después de que el juez prorrogase la detención de ambos el pasado viernes ante la falta de pruebas. Este día, Ruz ordenó el ingreso en prisión de Yalcin por tenencia de explosivos con fines terroristas, pero no le imputó pertenencia a Al Qaeda. El ministro del Interior, Jorge Fernández, aseguró que los detenidos tenían "suficiente" material explosivo para hacer volar un autobús. Y que iban a atentar en España u otro país europeo.