El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz duda de que los tres detenidos el pasado jueves acusados de integrar una célula de Al Qaeda pertenezcan a esta organización terrorista. Por ello, tras tomarles declaración por espacio de tres horas, no acusó de integración en banda armada al turco Cengiz Yalcin y prorrogó la detención de los otros dos arrestados en esta operación, ambos chechenos, hasta el próximo domingo para encontrar nuevas pruebas contra ellos. Con esta decisión, asumió la petición del fiscal Pedro Martínez Torrijos. Los detenidos negaron ser terroristas y que estuvieran preparando un atentado en España o en otros países de Europa.
Información publicada en la página 16 de la sección de Política de la edición impresa del día 04 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Yalcin explicó que conoció a Muhammad Adamov y a Ahmad Avar en Estambul y que los alojó en la casa de su mujer, en La Línea de la Concepción (Cádiz), porque se trasladaron a España para pedir asilo político. Pero, cuando comprobaron que no era posible lograr el estatus de refugiado, optaron por irse a Francia. El turco también negó que escondiera explosivos en su domicilio, aunque la policía ha localizado restos en su cocina. Yalcin sostuvo que en ese lugar guardaba especias. También confirmó que los arrestados habían realizado prácticas de parapente y aseguró que los aviones de aeromodelismo con los que, supuestamente, iban a atentar pertenecen a su hijo, que es aficionado a la actividad.
RESIDENCIA LEGAL / Yalcin también explicó al juez que lleva siete años residiendo legalmente en Gibraltar, donde trabaja como ingeniero en una empresa de construcción. Ruz le imputó un delito de tenencia de aparatos y sustancias explosivas con finalidad terrorista, pero no le acusó de pertenencia a Al Qaeda. Sobre los otros dos detenidos no pesa ninguna acusación, a la espera de que concluyan otras pruebas, como el análisis de los documentos que tenían guardados en sus teléfonos móviles, en un Ipod y en un lápiz de memoria.
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, aseguró el jueves, horas después de la operación policial, que los arrestados tenían suficiente material para «destrozar un autobús» y acusó a uno de los chechenos de ser un «miembro operativo extremadamente peligroso» y muy importante dentro de la estructura de Al Qaeda, al tratarse, presuntamente, de un experto en fabricar explosivos y en manipular venenos.