La mansión de Pedralbes y los movimientos bancarios centran ahora buena parte de la investigación del juez José Castro relativa a Iñaki Urdangarín por presunta malversación de fondos públicos y delito fiscal. A petición del fiscal anticorrupción, Pedro Horrach, el instructor de la operación Babel ha requerido información a varios bancos y una ampliación de las notas registrales de la lujosa residencia adquirida por los duques de Palma en el 2004, según consta en el sumario.
La casa de Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina en el barrio de Pedralbes de Barcelona. EDWIN WINKELS
Información publicada en la página 20 de la sección de Política de la edición impresa del día 07 de enero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La documentación obtenida hasta el momento se limita a una nota registral simple que no da respuesta a algunos interrogantes. Los investigadores se hacen la misma pregunta que llevó a Castro a vincular al expresidente balear Jaume Matas con el sobrecoste del velódromo del Palma Arena. ¿Dónde y cómo se alimenta ese tren de vida? El chalet de la calle de Elisenda Pinós enamoró a los duques de Palma en febrero del 2003, cuando el crecimiento de la prole dejó pequeño el piso de 300 metros cuadrados próximo a la Creu de Pedralbes que el exbalonmanista compró de soltero por 540.000 euros. Al año siguiente trascendió la adquisición, por la que pagaron casi seis millones de euros, además de la costosa reforma y la decoración que decidieron llevar a cabo.
Según los datos de que dispone el fiscal, las actividades e ingresos declarados por los duques hacían difícil afrontar tanta inversión. Tampoco les alivió la venta de la anterior morada a Premios Ángel de Pintura S.L., una operación que se produjo dos años después por 2,1 millones de euros y que en el sumario se califica de «dudosa». El matrimonio compró la residencia de la calle de Elisenda Pinós al abogado Mario Herrera. Este letrado, ya fallecido, había tenido problemas con la justicia. En junio del 2002, el Boletín Oficial de Baleares recoge la notificación de un apremio por 4.167 euros y el embargo de otras propiedades de su titularidad: una finca en Barcelona y dos en Puigcerdà. Pocos meses después de la venta a los duques de Palma, el pleito por la herencia del millonario menorquín Manuel Carreras Moysi llevó a Herrera a declarar como imputado por un alzamiento de bienes en forma de fraude
de acreedores, estafa y delito fiscal.
OTROS SEIS PISOS Y GARAJES / Además de la mansión, Urdangarín adquirió otros seis pisos más, garajes y trasteros a través de la sociedad compartida con la infanta Cristina, Aizoon, y de la que tiene con Diego Torres, Nóos Consultoría. Anticorrupción apunta que tan copioso desembolso se nutrió de los fondos captados por las empresas instrumentales del Instituto Nóos -entre las que se figuran las dos citadas-, liderado por el yerno del Rey y su socio.
Los datos de Hacienda revelan que ambos desviaron de la fundación a sus sociedades 5,8 millones, es decir, un caudal similar al que obtuvo la entidad de las arcas públicas. Estas captaciones se produjeron entre el 2004 y el 2007, el mismo periodo en que adquirieron la media docena de pisos. Los últimos documentos obtenidos por la investigación también apuntan a que los duques recibieron un préstamo muy ventajoso, con varios años de carencia, de una entidad bancaria.