El candidato socialista José Antonio Griñán ha sido reelegido presidente de la Junta de Andalucía gracias al apoyo de los otros 46 diputados del PSOE y 11 de los 12 parlamentarios de IU. Pese a que el líder jornalero Juan Manuel Sánchez Gordillo, habia anunciado su voto en contra, finalmente ha emitido un voto nulo al manifestar que "no participaba de esta votación porque no me dejan votar a mi candidato".
José Antonio Griñán bromea con el portavoz de IU, Diego Valderas, en el Parlamento andaluz. Jose Manuel Vidal | EFE
Los 50 parlamentarios del PP han votado en contra. El líder del PP, Javier Arenas, ha justificado su voto en que se trata de "más de lo mismo" tras 30 años de gobierno socialista, y ha recordado que, por vez primera en la Cámara, el presidente no pertenecerá al partido más votado y que la única novedad será la bicefalia o el gobierno "bipartito".
Arenas ha resaltado en varias ocasiones su disposición a alcanzar consensos durante la legislatura, aunque ha centrado su intervención en requerir a José Antonio Griñán que detalle dónde se acometerá el recorte presupuestario de 2.696 millones de euros que tendrá que afrontar el nuevo ejecutivo andaluz, y si afectará a materias como la sanidad, educación o la atención a la dependencia.
También ha hecho especial hincapié en recordar las distancias que hasta el pasado mandato separaban a los ahora socios de Gobierno, PSOE e IU, y ha instado al nuevo Ejecutivo a rehacer las cuentas porque los actuales presupuestos “no sirven”. Así, recordó que hace tan solo un año fueron el coordinador de IU Diego Valderas y él mismo quienes denunciaron que se estaban elaborando las cuentas publicas “falseando los ingresos”. “En 24 horas, taparon sus diferencias para mantenerse en la presidencia”, espetó el líder popular.
Por su parte, el tono del coordinador general de IU, Diego Valderas, ha sido más institucional, en línea con su próximo cargo de vicepresidente del Gobierno regional. Ha criticado las políticas del Gobierno central, como ya hizo el día anterior José Antonio Griñán, y ha asegurado que se cumplirán los recortes pero matizando que “los acataremos por imperativo legal”.
El portavoz de IU ha destacado la “gran responsabilidad” con la que su formación asume el “potente” acuerdo suscrito con el PSOE, al que han recordado sin embargo que ese pacto “no es un cheque en blanco”. En el terreno de la gestión, ha reconocido que tendrán que salir a la calle a defender el Estatuto de Autonomía y ha asegurado que en el caso de que se produzcan recortes de personal en la administración andaluza no se aplicará la nueva reforma laboral.
Una vez elegido presidente autonómico,Griñán tomará posesión del cargo el próximo sábado, en un acto al que está prevista la asistencia del secretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba, y otros dirigentes del partido. A partir de ahí, se conocerán los nombres que formarán el nuevo equipo de gobierno, y en el que a falta de perfilar las competencias IU contará con tres de las 10 consejerias que habrá finalmente: Gobernación o Politica Territorial, Turismo y Comercio y Obras Públicas y Vivienda.