La presidenta del Govern en funciones, Joana Ortega, ha dicho este vierne que confía en que Catalunya tenga el pacto fiscal antes de que acabe esta legislatura, aunque ha admitido que no será fácil y que requerirá un esfuerzo conjunto y un "grito unánime".
"Confío, deseo y trabajaré para que sea viable", ha afirmado Ortega, lograr el pacto fiscal antes de que finalice la presente legislatura. En una entrevista en COM Ràdio, la presidenta en funciones ha reconocido las dificultades: "Sé que es difícil, tampoco tenemos que ser pardillos; es difícil y no nos lo pondrán fácil".
No obstante, ha insistido en la idea de que hay que "confiar" en la "fuerza" de Catalunya y en que no se puede empezar a negociar con el Estado con el convencimiento de que no habrá acuerdo y habrá que buscar 'planes B'. "No podemos partir con una propuesta en la que no creemos", ha dicho.
Ortega también se ha referido a las declaraciones de algunos dirigentes populares, como la secretaria general, María Dolores de Cospedal, que dijo que no es el momento de "chantajes", y ha señalado que al PP "le convienen vacaciones". "Hay un exceso de verbalizar algunas afirmaciones que pueden ser fruto del calor", ha apuntado.
El Govern espera "poder establecer una fecha para la entrevista" con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la próxima semana o la siguiente, según la dirigente democristiana.
En relación a los próximos ERE en empresas públicas, que ya había anunciado Ortega, ja reiterado que el Govern está "en plena reforma del sector" y que, aunque su "última voluntad" es despedir a empleados públicos, algunos serán "inevitables".
En el ámbito de la reestructuración de la administración local, la presidenta en funciones ha señalado que le ha dejado claro al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que "en Catalunya no sobra ningún ayuntamiento" y que los consistorios no son los responsables de los problemes de liquidez del país. Según Ortega, el camino adecuado, que potenciará el Govern, es "mancomunar servicios e infraestructuras".