De izquierda a derecha, Rufi Etxeberria, Maribi Ugarteburu y Pernando Barrena, en el acto público sobre la sentencia del Supremo respecto al 'caso Bateragune'. JUAN HERRERO | EFE
La izquierda aberzale y sus socios han arremetido contra la sentencia del caso Bateragune por considerar que "sólo un Estado que no quiere la paz detiene y encarcela a quienes la construyen". Estas formaciones, agrupadas en torno al denominado Acuerdo de Gernika, consideran que los cinco condenados, Arnaldo Otegi, Rafa Díez, Sonia Jacinto, Miren Zabaleta y Arkaitz Rodríguez, hicieron una "innegable aportación" para conseguir "una paz basada en el respeto a todos los derechos humanos, los individuales y los colectivos".
Para protestar ante esta "agresión", han convocado para el viernes por la tarde movilizaciones en todas las capitales vascas y en las principales localidades de Euskadi, y se adhieren a la manifestación prevista para el sábado en Elgoibar (Guipúzcoa) para pedir la liberación de Arnaldo Otegi.
En una rueda de prensa celebrada en San Sebastián, representantes de la extinta Batasuna, Alternatiba, Aralar, EA y el sindicato LAB han leído un comunicado en el que afirman que "desde el inicio del proceso" únicamente ha desaparecido una de las expresiones de violencia, en alusión al terrorismo de ETA, mientras que no han cesado "ni las detenciones, ni la tortura, ni la persecución, ni el acoso policial".
Sin embargo, los firmantes del Acuerdo de Gernika se han comprometido a no variar su rumbo pese a estas "vulneraciones de derechos", al tiempo que apuestan por la movilización popular. De hecho, el colectivo asegura que "la mayoría social vasca está con nosotros", por lo que han realizado un llamamiento a toda la ciudadanía para que "redoble los esfuerzos para llevar adelante el proceso de paz y normalización democrática".