El líder de ICV-EUiA, Joan Herrera, se ha solidarizado con la revista gratuita de Girona 'Cafè amb llet' y ha instado a sus seguidores, a través de su cuenta en Twitter, a ayudar a la publicación a pagar los 10.000 euros de multa que les ha impuesto un tribunal por un vídeo que colgaron en Youtube en el que denunciaban presuntos abusos en la sanidad pública catalana vinculados a altos cargos de CiU y a empresarios afines a la federación. El tribunal ha dado la razón a Josep Maria Via, presidente del consejo rector del Parc de Salut de Barcelona, que les denunció por vulnerar su derecho al honor.
La revista 'Cafè amb llet', condenada por denunciar abusos a CiU
"Ajudem a @_cafeambllet. Difusió i a sumar 10.000 euros entre tots i totes. Ánims!", pide Herrera en un tuit. "Tot el suport a @_cafeambllet. Destapar la corrupció i fer periodisme, de qualitat, digne, costa 10.000euros", añade en otro tuit.
A raíz de los recortes en los servicios y las rebajas salariales en los hospitales de Blanes (La Selva) y Calella (Maresme), la revista 'Cafè amb llet' empezó en el 2010 una investigación sobre la gestión de la sanidad pública en estas dos comarcas catalanas. Todas sus pesquisas las explicaron en el vídeo de la polémica. Ahí denunciaban "varios casos de opacidad en la sanidad pública catalana que implicaban a altos cargos de CiU y poderosos empresarios afines al partido".
Entre otras cosas, explicaban que los hospitales de Blanes y Calellan escondían "el destino de 1,5 millones de euros públicos gastados en "informes". También que el empresario y consejero del Consorci de Salut i Social de Catalunya (CSC), Ramon Bagó, "había recibido contratos millonarios para sus empresas privadas directamente del ente público que él mismo dirigía" y se preguntaban por el destino de 424.00o euros gastados en cinco años bajo el concepto "gastos de protocolo y representación".
A las pocas semanas de colgar el vídeo, Josep Maria Via denunció a la revista por haber dañado su honor al vincularle con la palabra "robo". Los responsables de la revista consideran que la sentencia es "un duro golpe" para la publicación, que solo tiene dos trabajadores y que vive exclusivamente de la publicidad que ponen las empresas de la zona.