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En cuestión de transparencia, hay partidos con paredes de vidrio y otros más remolones. ICV-EUiA volvió ayer a tomar la delantera al dar a conocer, sin que nadie se lo pidiera, el precio de su próxima campaña electoral: 500.000 euros. Es la segunda fuerza política que lo hace, después de que Ciutadans se apuntase el primer tanto (el partido de Albert Rivera se gastará 200.000 euros). Este presupuesto representa un tijeretazo del 60% respecto de los 1.200.000 euros que los ecosocialistas gastaron en la campaña del 2010. «Lo que cuesta toda nuestra campaña es lo que le cuesta a otras fuerzas un solo acto», señaló la portavoz de ICV, Dolors Camats, en una velada invitación a sus rivales a imitar el gesto.
Información publicada en la página 21 de la sección de Política de la edición impresa del día 31 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La coalición ha pasado las tijeras, sobre todo, en el gasto en materiales gráficos, como banderolas, folletos, vallas y paneles luminosos, cuyo recorte será compensado con una campaña mucho más intensa en internet y la interacción directa de los militantes con entidades sociales y ciudadanos. La austeridad electoral ha sido una de las banderas de Iniciativa en el Parlament, que planteó en el reciente debate de política general un pacto entre partidos para reducir costes, con medidas como un mailing conjunto, más transparencia en las donaciones y la autolimitación del gasto electoral. El voto en contra de CiU y las abstenciones de PSC y PPC tumbaron la propuesta.
FINANCIACIÓN COLECTIVA / Además del ahorro presupuestario, ICV-EUiA ha vuelto a echar mano de las ayudas de sus militantes y simpatizantes como mecanismo de financiación, visto el éxito que obtuvo en las generales del 2011, cuando logró recaudar alrededor de 128.000 euros. Desde ayer, cualquier ciudadano que desee contribuir a la causa ecosocialista puede realizar su aportación a través de la web suma.joanherrera.cat. La ayuda puede ser en forma de donación, de 10 a 10.000 euros (el máximo que permite la ley), o bien mediante bonos retornables a un año, a partir de 500 y hasta 10.000 euros, y a un interés del 3%.
En cualquiera de los casos, los donantes deberán consignar sus datos personales y no se permitirán aportaciones de gobiernos, organismos, entidades y empresas públicas, ni de empresas privadas que tengan contratos, realicen obras o presten servicios para la Administración. «Te pedimos tu ayuda económica para poder seguir con nuestra labor. Ayúdanos a demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera», solicita el candidato ecosocialista, Joan Herrera, en un mensaje de bienvenida en la citada página web. Y según Camats, esta fórmula de financiación hará al partido menos «dependiente» de las entidades bancarias.
Con este gesto, CiU, PSC, PPC y ERC tienen ya sobre la mesa dos órdagos de Herrera: la difusión del patrimonio de sus respectivos candidatos y la publicación del coste de sus campañas, lo que permitirá conocer hasta qué punto se han apretado el cinturón en estos tiempos de crisis. El pasado lunes, en una entrevista a EL PERIÓDICO, el líder de Ciutadans, Albert Rivera, aseguró que su campaña será la más austera y costará «unas 20 o 30 veces menos» que las de los grandes partidos. En el caso del patrimonio, todos los presidenciables, de buen grado o a regañadientes, se mostraron dispuestos a dar a conocer sus bienes.