El candidato de ICV-EUiA en las próximas elecciones al Parlament, Joan Herrera, pidió ayer a las fuerzas españolas de izquierda que incluyan en sus agendas el derecho a decidir del pueblo catalán. En un desayuno informativo en Madrid, Herrera añadió que uno de los grandes retos de esa izquierda es «derrotar el centralismo». Y aseguró que su coalición afronta esta campaña electoral de la misma manera que ha liderado la oposición a los recortes y la denuncia por los casos de corrupción.
Información publicada en la página 19 de la sección de Política de la edición impresa del día 01 de noviembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En ese escenario, Madrid, Herrera se refirió al independentismo, y advirtió de que cada vez que Mariano Rajoy, José Manuel García-Margallo y José Ignacio Wert hablan, no es que suba el pan, sino que «crecen los independentistas».
ESTADO CONFEDERAL / Herrera defendió un nuevo modelo de Estado confederal, y aseguró que en Catalunya existe una gran «fustración» cada vez que desde fuera se muestra indeferencia ante las propuestas soberanistas. Y alertó de que la Diada, desencadenante de la actual posición de Artur Mas, «no hubiera sido posible sin la actitud del PP, la injerencia del PSOE y la sentencia del Constitucional sobre el Estatut».
Para Herrera, el principal reto que debe de afrontar el debate territorial es acabar con el centralismo y avisó de que este debate no se puede plantear desde «la pereza de la izquierda o la actuación de la derecha». También aseguró el candidato ecosocialista que hay que afrontar el debate sobre el futuro de Catalunya «sin miedo», pero añadió que en ese debate sobran «el Ejército, la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra».
Advirtió también de que la independencia no es ninguna pócima mágica, porque tiene sus ventajas pero también inconvenientes. «No existe un independentismo mágico que todo lo solvente», dijo. Y recordó que las próximas elecciones del 25 de noviembre no suponen ir a votar a favor o en contra de la independencia. «Lo que se vota no es la identidad, sino la realidad», apuntó, y agregó que el actual debate identitario, a su juicio necesario, está tapando el fracaso de las políticas de CiU, «que son un desastre».