El Govern de la Generalitat admitió ayer que ha introducido «correcciones» en las tasas turística y del euro por receta que tiene previsto incluir en los próximos presupuestos. Lo tuvo que reconocer después de que se les adelantara en el anuncio la líder del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, quien se arrogó el mérito de haber arrancado estas rectificaciones a CiU a cambio de ayudarle con su abstención a sacar adelante las cuentas.
Información publicada en la página 19 de la sección de Política de la edición impresa del día 07 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Hay más acuerdos que desacuerdos tanto con el PP como con el propio sector turístico», explicó ayer el secretario general adjunto de CDC, Oriol Pujol. No quiso entrar en cifras concretas, pero sí avisó de que «de algún lugar se tendrá que sacar» el dinero que el Ejecutivo de Artur Mas tenía previsto ingresar a través de esos mecanismos y que, tras las modificaciones, se verá reducido notablemente. Según fuentes del Govern, las enmiendas aplicadas se traducirán en un calendario de aplicación «más flexible» en el caso de la tasa turística, entre otros aspectos, y en una modulación del gravamen sanitario «que no tiene por qué calcularse necesariamente a partir del nivel de renta».
ACUERDO ENCARRILADO / Aunque dirigentes de la federación nacionalista aseguraron que esta marcha atrás responde «sobre todo» a las negociaciones con los sectores implicados, la líder de los populares catalanes insistió ayer en que fue su presión la que ablandó a CiU. Y aunque «quedan flecos» en la negociación, Camacho aseguró que tiene encarrilada una reducción del tributo turístico «en un 90%» para este año. Eso, sumado a que el gravamen de un euro por receta deje de ser universal y afecte más «a quien más tiene», explica la cara de satisfacción que mostraba ayer la líder conservadora. La alianza presupuestaria CiU-PPC es cada vez más evidente.